La ciudad de Shreveport, en el estado de Luisiana, permanece sumida en el dolor tras conocerse la identidad de los ocho niños que perdieron la vida en un tiroteo que ha estremecido a Estados Unidos por la crudeza de los hechos y la corta edad de las víctimas.
De acuerdo con reportes conocidos por la cadena CNN en Español, los menores tenían entre 3 y 11 años y, en su mayoría, pertenecían a una misma familia. Siete de ellos eran hijos del agresor y el octavo era un familiar cercano, lo que ha llevado a las autoridades a catalogar el caso como un episodio de violencia doméstica con consecuencias devastadoras.
Las víctimas fueron identificadas por la oficina forense local como Jayla (3 años), Shayla (5), Kayla (6), Layla (7), Markaydon (10), Braylon (5), Khedarrion (6) y Sariahh (11), nombres que hoy representan el rostro más doloroso de esta tragedia.

La foto muestra a Shamar Elkins, de 31 años, quien mató a tiros a sus 7 hijos y a un primo. Según su perfil de Facebook, las fotos lo muestran con sus 7 hijos el Domingo de Pascua. “Felices Pascuas, pasé un tiempo maravilloso en la iglesia por primera vez con todos mis hijos, ¡qué día tan bendecido!”, escribió Elkins en Facebook.
Shamar Elkins/Facebook
El ataque ocurrió en varias viviendas de un mismo vecindario durante la madrugada, generando una escena de múltiples puntos que complicó la respuesta de las autoridades. Algunos de los niños intentaron escapar, incluso subiendo a los techos de las casas, en un intento desesperado por salvar sus vidas.
El presunto responsable fue identificado como Shamar Elkins, un hombre de 31 años que, tras perpetrar el crimen, huyó del lugar en un vehículo robado. La persecución policial terminó con su muerte, cerrando así un episodio que ha sido calificado como uno de los más trágicos en la historia reciente de la ciudad.
Además de las víctimas fatales, al menos dos mujeres resultaron gravemente heridas, entre ellas la esposa del atacante, lo que refuerza la hipótesis de un conflicto familiar como detonante de la masacre.
Las autoridades continúan investigando los motivos exactos del crimen, mientras la comunidad enfrenta un profundo duelo. Líderes locales han descrito lo ocurrido como una tragedia sin precedentes, que reabre el debate sobre la violencia armada y la salud mental en Estados Unidos.
Fuente: CNN en Español
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