En medio de los preparativos para la Copa Mundial de la FIFA 2026, que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá, el presidente Donald Trump y su administración han transmitido un mensaje directo a los millones de visitantes esperados: bienvenidos al país, pero solo por el tiempo estrictamente necesario.
El tono fue marcado por el vicepresidente JD Vance durante un evento con Trump y el presidente de la FIFA, Gianni Infantino: “Queremos que vengan. Queremos que lo celebren. Queremos que vean el partido. Pero cuando se acabe el tiempo tendrán que irse a casa”. Vance advirtió que quienes intenten quedarse más allá de lo autorizado por su visa tendrán que “hablar” con las autoridades de inmigración.
Una “invitación” con condiciones estrictas
El análisis de CNN en Español describe la postura como una invitación peculiar: “Los invito a mi casa para una fiesta. Eso sí, para venir deben cubrir todos sus gastos —visa, transporte, alimentación y estadía—. No los voy a alojar. Es en pleno verano, hará mucho calor. Pueden venir, ¡pero ni piensen en quedarse más tiempo del necesario!”.
El secretario de Transporte, Sean Duffy, reforzó el mensaje: “Visiten los Estados Unidos, pero no se queden más allá del tiempo que autoriza el visado”.
Alto impacto económico, pero baja expectativa de visitantes
Según un estudio de Open Economics para la FIFA y la OMC, se esperan 5,2 millones de asistentes en total, de los cuales 1,2 millones vendrían del extranjero, generando un impacto económico directo superior a los 11.000 millones de dólares, 185.000 empleos y un aporte al PIB de unos 17.200 millones de dólares.
Sin embargo, la Asociación Americana de Hoteles y Alojamientos (AHLA) reporta una demanda de visitantes internacionales más baja de lo esperado. En ciudades como Los Ángeles y Nueva York, las reservas están por debajo de las proyecciones, influenciadas por los altos costos, demoras en visas, preocupaciones geopolíticas y la retórica migratoria de la administración Trump.
El Mundial más caro de la historia
Asistir al primer partido de la selección de Estados Unidos (contra Paraguay en Los Ángeles) costaría al menos 1.541 dólares por persona, solo en boleto y transporte básico. Seguir a la selección estadounidense en todos sus partidos, en un escenario ideal, podría superar los 34.000 dólares.
Además, se reportan problemas logísticos, como el aumento drástico en el precio de boletos de tren para la final en el estadio MetLife de Nueva Jersey.
El análisis concluye que, pese al potencial económico del evento, la combinación de altos costos, estrictos controles migratorios y el clima político genera incertidumbre entre los aficionados internacionales, especialmente aquellos con mayor poder adquisitivo.
El Mundial 2026 comenzará el 11 de junio de 2026 y la final se disputará el 19 de julio en Nueva Jersey.
—Fuente:CNN En español—
Emisora Fusaonline