Keiko Fujimori comienza este martes su Gobierno con el desafío de dar estabilidad política a Perú, un país que en la última década sufrió una secuencia de destituciones y renuncias. La líder derechista ganó en una segunda vuelta muy ajustada y polarizada al izquierdista Roberto Sánchez, y asume con promesas de mano dura contra la inseguridad y la intención de forjar su propio legado.
Fujimori se preparó toda su vida para este momento: fue primera dama a los 19 años durante el gobierno de su padre, el fallecido Alberto Fujimori (1990-2000); luego se convirtió en la congresista más votada en 2006 y perdió tres segundas vueltas (2011, 2016 y 2021) antes de lograr finalmente la victoria.
Gracias al regreso del sistema bicameral tras 34 años y a los votos que obtuvo su partido en el Congreso, la nueva presidenta no enfrenta una amenaza inmediata de vacancia, a diferencia de Pedro Pablo Kuczynski o Pedro Castillo. Sin embargo, mantiene los desafíos propios de la gobernabilidad en un país latinoamericano.
El fenómeno que no se discutió en campaña
Expertos advierten que el próximo fenómeno El Niño podría ser el más intenso en varias décadas. El Gobierno ya declaró en emergencia al 40 % de los distritos del país y el Congreso aprobó un aumento presupuestal para obras de prevención. Un informe estima pérdidas por 16.000 millones de soles (unos US$ 4.700 millones), más del 1 % del PIB, con fuerte impacto en infraestructura, pesca y agricultura, especialmente en el norte, donde Fujimori obtuvo muchos votos.
“Eso va a ser un dolor de cabeza para Keiko Fujimori. No hay mucho dinero ni tiempo para organizarlo. Creo que va a ser su principal reto de gobernabilidad”, señaló el politólogo Gonzalo Banda.
Escenario económico favorable, pero delicado
Fujimori recibe una economía en crecimiento (3,3 % en 2024 y 3,4 % en 2025), con aumento de la inversión privada —especialmente minera— y proyectos estratégicos como el puerto de Chancay. La ratificación de Julio Velarde al frente del Banco Central de Reserva aporta estabilidad, mientras que un fallo del Tribunal Constitucional devuelve al Ejecutivo mayor control sobre el gasto público.
Entre los retos pendientes están la inflación, el control del gasto y el combate a la minería ilegal.
Giro a la derecha y equilibrio internacional
La nueva administración profundizará el acercamiento a gobiernos de derecha y a Estados Unidos, aunque sin romper con China, su principal socio comercial. Analistas advierten que Fujimori deberá “hilar fino” para equilibrar ambas relaciones.
En el plano interno, la mandataria ya anunció que pedirá al Congreso facultades legislativas para “recuperar el orden” frente a la delincuencia y el crimen organizado, su principal bandera de campaña.
—Fuente:CNN En Español—
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