Recibir cada mes un ingreso equivalente a dos salarios mínimos mediante un CDT puede parecer, a primera vista, una alternativa atractiva para quienes buscan generar ingresos sin depender directamente de un empleo. Sin embargo, cuando se llevan las cifras al papel, la realidad es mucho más exigente: se necesita disponer de un capital que para la mayoría de los colombianos está lejos de ser fácil de reunir.
Según un cálculo publicado por Caracol Radio, en 2026 dos salarios mínimos mensuales, sin incluir el auxilio de transporte, equivalen a aproximadamente tres millones quinientos mil pesos. Para obtener durante un año una suma equivalente a ese ingreso mensual, el rendimiento neto tendría que superar los cuarenta millones de pesos.
El punto clave está en la tasa de interés. Un CDT no produce el mismo rendimiento en todas las entidades financieras y una diferencia de varios puntos porcentuales puede modificar considerablemente el capital que una persona necesita invertir.
Tomando como referencia tasas reportadas en septiembre de 2026, el ejercicio plantea un escenario con una rentabilidad del doce coma nueve por ciento efectivo anual. Bajo esas condiciones, el capital necesario sería cercano a trescientos treinta y nueve millones de pesos.
Pero el panorama cambia de manera importante si la tasa es menor. Con una rentabilidad del ocho por ciento efectivo anual, el capital requerido ascendería aproximadamente a quinientos cuarenta y siete millones de pesos.
La diferencia entre ambos escenarios supera los doscientos millones de pesos. Esto permite entender que, cuando se habla de vivir de los rendimientos de una inversión, la tasa de interés no es un detalle menor: puede determinar si el objetivo financiero es alcanzable o si exige un patrimonio mucho mayor.
Además, los rendimientos de los CDT están sujetos a retención en la fuente. En el cálculo citado se contempla un descuento del cuatro por ciento sobre los intereses, razón por la cual no basta con observar la tasa anunciada por una entidad financiera. Lo importante es determinar cuánto dinero queda realmente después de los descuentos correspondientes.
Desde una perspectiva financiera, el ejercicio deja una conclusión importante: un CDT puede convertirse en una fuente de ingresos, pero no es una fórmula para generar un salario mensual sin contar previamente con un patrimonio considerable.
También es necesario tener en cuenta que las tasas pueden cambiar, que cada entidad establece condiciones particulares y que el dinero queda comprometido durante un plazo determinado. Por eso, antes de invertir los ahorros, conviene comparar la tasa efectiva anual, el plazo, la modalidad de pago de los intereses, la retención aplicable y las condiciones para disponer del dinero antes del vencimiento.
La cifra puede resultar llamativa, pero precisamente por eso debe interpretarse con cautela. El cálculo no significa que cualquier persona que deposite ese capital vaya a recibir exactamente dos salarios mínimos cada mes, sino que muestra cuánto tendría que producir una inversión, bajo determinadas condiciones de rentabilidad, para alcanzar ese objetivo.
Fuente: Caracol Radio.
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