Retiro táctico de la FIFA

La FIFA ha cedido terreno ante la indignación global de los aficionados y anunció una rebaja significativa en el precio de algunas entradas para el Mundial 2026, introduciendo un nuevo “Supporter Entry Tier” a solo US$60 por boleto, incluso para la final, en lugar de los exorbitantes US$4.185 iniciales.

Este cambio, revelado el 16 de diciembre de 2025, destina estas entradas accesibles —probablemente cientos por partido, no miles— exclusivamente a los seguidores más leales, distribuidas por las federaciones nacionales de los equipos participantes. Además, la organización eliminó las tarifas administrativas en reembolsos para paquetes de seguimiento completo.

Aunque la FIFA lo presenta como un gesto para “apoyar aún más a los seguidores”, es evidente que se trata de una respuesta forzada al rechazo masivo que generaron sus planes originales: precios mínimos de US$120-265 en fase de grupos (excluyendo categorías baratas para hinchas visitantes), precios dinámicos y una plataforma de reventa con cargos extras, prácticas ajenas a la tradición futbolística mundial pero comunes en el entretenimiento estadounidense.

El torneo ampliado a 48 equipos promete ingresos récord de al menos US$10.000 millones para la FIFA, pero a costa de alienar a la base apasionada del fútbol. Esta rebaja limitada —que representa solo una fracción del 8% de boletos asignados a federaciones— es un parche insuficiente: no resuelve la exclusión general de precios asequibles ni cumple las promesas de la candidatura de 2018 sobre cientos de miles de entradas a US$21.

La presión de los hinchas funcionó esta vez, recordándole a la FIFA que el Mundial no es solo un negocio: es el evento del pueblo. Ojalá esta corrección sea el inicio de una política más inclusiva, y no un simple maquillaje para calmar las aguas.

Fuente: CNN Español / Associated Press

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