Preocupantes condiciones a bordo del portaaviones USS Abraham Lincoln: más de 250 días en el mar por la guerra contra Irán

Miles de militares estadounidenses a bordo del portaaviones USS Abraham Lincoln llevan más de 250 días en el mar y enfrentan escasez de alimentos, averías en las tuberías, problemas de higiene y un fuerte impacto en su salud mental. La situación ha generado críticas de congresistas y presión sobre el gobierno de Donald Trump.

El buque, que zarpa de California en noviembre de 2025 con destino al mar de China Meridional, fue redirigido a Medio Oriente antes de los ataques contra Irán en febrero. El despliegue, previsto originalmente hasta mayo, se ha prorrogado en varias ocasiones y aún no tiene fecha de regreso. Este jueves se informó que Estados Unidos se prepara para reemplazarlo con el USS George Washington como parte de un plan de rotación.

El senador demócrata Richard Blumenthal envió una carta al secretario de Defensa, Pete Hegseth, en la que detalla las dificultades reportadas a bordo del portaaviones, que aloja a unas 5.000 personas: “Escasez de suministros básicos, contaminación del agua, problemas de plomería, deterioro de la salud mental, preocupaciones sobre la seguridad en cubierta e interrupciones en el sistema postal, que han provocado que muchos paquetes de ayuda se pierdan durante meses”.

Según reportes de medios especializados como Military Times y Stars and Stripes, varios militares han considerado saltar por la borda debido al agotamiento. Un familiar de un marinero contó a la BBC que su pariente ha perdido 29 kilos desde el inicio del despliegue y le escribió por WhatsApp: “Estoy muerto de cansancio. Muerto”. También describió el ruido y las vibraciones constantes de los motores y los aviones, sin respiro ni posibilidad de pisar tierra firme.

Otros problemas mencionados incluyen duchas con moho, inodoros rotos, lavandería sin funcionar durante semanas, falta de agua caliente y comidas reducidas a raciones mínimas, además de escasez de artículos de higiene como jabón, desodorante y pasta de dientes.

La Armada respondió que no ha detectado un aumento en pensamientos o intentos suicidas y que prioriza el suministro de materiales esenciales: “Primero la comida, luego los artículos de higiene y después el correo”. Afirmó que el barco mantiene acceso a agua potable, aire acondicionado y opciones de comidas saludables, aunque los “centros de suministro tradicionales” se han visto interrumpidos por las acciones de combate.

Pete Hegseth calificó de “completamente tergiversadas” las informaciones sobre las malas condiciones y destacó el respeto por los marineros que operan “en condiciones tan adversas y con tan pocas escalas en puerto”.

El caso ha reavivado el debate sobre el impacto de los despliegues prolongados en la salud mental de las tropas. Estudios previos ya señalaban que los marineros de la Armada estadounidense registran los índices más altos de angustia psicológica grave entre las fuerzas armadas del país.

—Fuente:BBC Mundo—

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