El reconocimiento por parte de Colombia de la soberanía israelí sobre los Altos del Golán ha generado una fuerte polémica internacional y ha vuelto a situar en el centro del debate esta estratégica meseta. Colombia se convirtió en el segundo país miembro de la ONU, después de Estados Unidos en 2019, en reconocer esa anexión.
El pasado lunes 10 de agosto, tres días después de la investidura del presidente Abelardo de la Espriella, la Cancillería colombiana justificó la decisión por “la importancia estratégica de los Altos del Golán para la seguridad de Israel” y afirmó que el control israelí es esencial para su defensa. La medida forma parte del acercamiento del nuevo gobierno a Israel, tras la ruptura de relaciones decretada por Gustavo Petro en 2024. Entre otras acciones, Bogotá anunció el restablecimiento pleno de relaciones, el traslado de su embajada a Jerusalén y la reanudación de exportaciones de carbón.
La decisión contraviene el consenso internacional y la resolución 497 del Consejo de Seguridad de la ONU de 1981, que declaró nula y sin efecto jurídico la anexión israelí. Siria condenó oficialmente el reconocimiento y aseguró que recurrirá a todos los medios diplomáticos y jurídicos para defender su soberanía. La Liga Árabe, Arabia Saudita y Egipto también criticaron la postura colombiana y pidieron su rectificación. Naciones Unidas y la Unión Europea mantienen que el territorio sigue siendo sirio ocupado.
Qué son y por qué importan los Altos del Golán
Los Altos del Golán son una meseta rocosa en el suroeste de Siria, a unos 60 kilómetros de Damasco. Abarcan aproximadamente 1.800 km², de los cuales Israel ocupa y administra unos 1.200 desde la Guerra de los Seis Días de 1967. En 1981, Israel los anexionó unilateralmente.
Su valor estratégico es clave: desde las elevaciones se controlan rutas hacia Damasco y se vigila el sur de Siria. La topografía actúa como barrera natural frente a posibles ataques. Además, la cuenca del Golán alimenta el alto Jordán y el mar de Galilea, recursos hídricos de gran importancia. La tierra volcánica es fértil para viñedos, huertos y ganadería, y alberga la única estación de esquí de Israel.
Tras la caída de Bashar al Assad en diciembre de 2024, Israel ocupó la zona de separación y posiciones estratégicas, incluida la vertiente del monte Hermón. La ONU considera esta presencia una violación del acuerdo de 1974, mientras Israel la justifica por motivos de seguridad y protección de la minoría drusa.
Aunque ha habido intentos de negociación a lo largo de las décadas, las posiciones siguen muy alejadas: Siria exige la devolución del territorio y Israel prioriza garantías de seguridad y desmilitarización. En este contexto, el reconocimiento colombiano otorga un respaldo diplomático a Israel, pero abre un nuevo foco de fricción con Siria, países árabes, la ONU y la Unión Europea.
—Fuente:BBC News—
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