Una menor de edad, identificada como Mónica, habría sido asesinada después de intentar escapar del grupo armado que la había reclutado en una zona rural de Tibú, Norte de Santander. La adolescente tenía apenas trece años cuando fue llevada por la fuerza y, meses después, su familia recibió la noticia de que había sido encontrada sin vida.
De acuerdo con la información publicada por BLU Radio, la menor habría intentado abandonar el grupo armado antes de ser asesinada. El caso fue conocido a través del testimonio de su padre, Ramón Darío Beltrán Acevedo, quien relató el último contacto que tuvo con su hija mientras permanecía retenida.
La comunicación duró apenas unos minutos. Durante la llamada, Mónica alcanzó a decirle a su padre que estaba bien, pero él aseguró que pudo percibir preocupación y miedo en su hija. Según su relato, la menor manifestaba su deseo de regresar a casa.
“Papi, ya estoy bien”, fueron las palabras que alcanzó a decirle durante aquella conversación, según recordó su padre en diálogo con BLU Radio.
Beltrán Acevedo explicó que el contacto fue demasiado breve y que no tuvieron la posibilidad de hablar con tranquilidad sobre la situación que atravesaba la menor. Aunque ella intentó transmitir que se encontraba bien, su padre aseguró que notó señales de temor.
“Yo la conocí que tenía miedo, pero lamentablemente no pudimos hacer nada”, relató el padre, quien mantuvo la esperanza de que su hija pudiera regresar con su familia.
Tras conocerse la muerte de la menor, sus familiares también enfrentaron dificultades para recuperar y trasladar el cuerpo desde la zona del Catatumbo hasta Cúcuta, debido a las condiciones de seguridad y al difícil acceso al territorio.
Reclutamiento de menores, una problemática que persiste
El caso vuelve a poner el foco sobre el reclutamiento de niños, niñas y adolescentes por parte de grupos armados en Norte de Santander. Según información citada por BLU Radio, la Defensoría del Pueblo ha advertido sobre el uso de redes sociales para establecer contacto con menores y ofrecerles dinero, motocicletas u otras supuestas oportunidades.
La situación genera especial preocupación en el departamento. De acuerdo con cifras de la Defensoría citadas por el medio, durante el primer semestre del año se registraron veinticinco casos de reclutamiento de menores en Norte de Santander, aunque la entidad advirtió que podría existir un subregistro.
El asesinato de Mónica evidencia las consecuencias que puede enfrentar un menor después de ser incorporado a estructuras armadas y, en este caso, de acuerdo con la información conocida por BLU Radio, cuando habría intentado escapar de ellas.
Fuente: BLU Radio.
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