Ante las dudas y rumores que circulan entre la ciudadanía, el Departamento Nacional de Planeación (DNP) aclaró de manera contundente que poseer una vivienda, apartamento, finca o cualquier predio no es causal de exclusión del Sisbén ni implica la pérdida de beneficios sociales.
La preocupación surgió en medio de la actualización del catastro multipropósito, que ajusta los avalúos de los predios hacia valores más cercanos al mercado. Muchos colombianos temían que un mayor valor catastral los sacara automáticamente de los grupos de focalización o les quitara subsidios como Renta Ciudadana, Devolución del IVA, Familias en Acción u otros programas sociales.
El DNP fue claro al respecto: “Millones de campesinos, pequeños propietarios y familias en situación de pobreza son dueños de una vivienda o de una parcela. Tener ese bien no les impide estar en el Sisbén ni recibir subsidios del Estado”.
Además, el Gobierno explicó que el avalúo del predio no modifica el puntaje del Sisbén ni afectará la futura clasificación en el Registro Universal de Ingresos (RUI), que gradualmente reemplazará al Sisbén como herramienta de focalización. El RUI se basa principalmente en los ingresos reales del hogar (laborales, pensiones, arriendos reportados en la DIAN u otros), y no en el valor patrimonial de los bienes.
“Que su predio valga más en el catastro no lo hace más rico en el Sisbén. Son cosas distintas”, enfatizó el DNP. Solo si la propiedad genera ingresos económicos reales y reportados (como alquileres), estos podrían ser tenidos en cuenta en la clasificación, pero nunca el simple hecho de ser propietario.
Esta aclaración busca tranquilizar a miles de familias, especialmente en zonas rurales, que cuentan con una vivienda o terreno propio pero mantienen condiciones de vulnerabilidad económica.
El Gobierno invitó a la ciudadanía a verificar su clasificación en el Sisbén a través de los canales oficiales y a actualizar sus datos cuando sea necesario, recordando que la información veraz es clave para una correcta focalización de la oferta social del Estado.
—Fuente:Revista semana