El presidente Abelardo de la Espriella respaldó la decisión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas de modificar el mandato de la Misión de Verificación del Acuerdo de Paz de dos mil dieciséis, luego de que el organismo aprobara por unanimidad retirar la Reforma Rural Integral de las funciones de seguimiento de esa misión.
De acuerdo con El Espectador, la decisión fue respaldada por los quince integrantes del Consejo de Seguridad, sin votos en contra ni abstenciones. Con el cambio, la verificación internacional continuará concentrada en aspectos como la reincorporación de excombatientes y las garantías de seguridad, mientras que la implementación de la Reforma Rural Integral quedará bajo responsabilidad de las instituciones colombianas.
El mandatario calificó la decisión como un reconocimiento a la soberanía del país y sostuvo que Colombia debe asumir directamente sus responsabilidades y definir, dentro del marco de la Constitución y la ley, los mecanismos para cumplir los compromisos adquiridos con el proceso de paz.
De la Espriella también reiteró una de las principales posiciones de su Gobierno frente al acuerdo firmado con las Farc. Según sus declaraciones, la construcción de paz debe estar acompañada de seguridad, justicia, instituciones fuertes y presencia efectiva del Estado en todo el territorio nacional.
La postura del Gobierno ha generado críticas entre sectores que defienden el Acuerdo de Paz. Entre ellos se encuentran el expresidente Juan Manuel Santos y el exjefe negociador Humberto de la Calle, quienes han cuestionado la afirmación de que el acuerdo no constituye un referente internacional. Santos, particularmente, respaldó una posición editorial de El Espectador en la que se defendieron los avances derivados del proceso de paz.
Al mismo tiempo, el embajador de Colombia ante el Consejo de Seguridad, Mauricio Gaona, recibió respaldo de sectores políticos que coinciden con la nueva orientación del Gobierno frente al acuerdo. Gaona también sostuvo que algunas de sus declaraciones fueron objeto de una posible tergiversación, aunque mantuvo la posición expresada ante Naciones Unidas.
El debate se produce a pocas semanas de cumplirse una década de la firma definitiva del Acuerdo de Paz, y vuelve a poner sobre la mesa la discusión sobre el papel de la comunidad internacional, la implementación de lo pactado y el alcance que debe tener la verificación de Naciones Unidas en Colombia.
Fuente: El Espectador
Emisora Fusaonline


