Un operativo militar conjunto entre Venezuela y Estados Unidos contra un campamento del Ejército de Liberación Nacional (ELN), ubicado en el estado Apure, al suroeste de Venezuela, dejó un saldo de 23 personas fallecidas, según informó Blu Radio. El ataque se habría realizado con apoyo estratégico y tecnológico del Gobierno estadounidense, en una operación que representa un hecho inusual en la cooperación militar entre ambos países.
El bombardeo tuvo lugar en inmediaciones del caserío Buena Vista del Meta, una población de aproximadamente mil habitantes, ubicada cerca de la frontera con el departamento colombiano del Vichada. De acuerdo con la información conocida, el campamento atacado era utilizado principalmente como centro de distribución de cocaína, lo que lo convertía en un punto estratégico para las actividades de esta organización guerrillera.
Según reveló el diario estadounidense The New York Times, y confirmaron al menos cuatro funcionarios de la administración del presidente Donald Trump, Estados Unidos habría tenido participación activa en la operación desarrollada en territorio venezolano.
Durante el despliegue militar se utilizaron drones, helicópteros artillados y armamento de ambos países. Uno de los aspectos destacados de la operación es que los drones empleados serían operados habitualmente por las fuerzas estadounidenses desde su propio territorio, de acuerdo con los detalles divulgados sobre el procedimiento.
En cuanto al balance de víctimas, la cifra inicial de 19 fallecidos aumentó posteriormente a 23. Entre las personas muertas habría integrantes del ELN y algunos de sus familiares, en su mayoría de nacionalidad venezolana.
La situación generó preocupación en la zona fronteriza. Juan Francisco García, coordinador de la organización no gubernamental de derechos humanos FundaRedes, entregó información sobre las consecuencias del ataque y las condiciones de las víctimas. Asimismo, se conoció que un grupo significativo de personas heridas fue trasladado hacia territorio colombiano para recibir atención médica.
Este episodio también representa un posible cambio en la postura militar venezolana frente a la presencia de grupos armados colombianos en la frontera. Históricamente, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana había mantenido una posición de tolerancia frente a la presencia de estas organizaciones en la región, según el análisis recogido en el informe periodístico.
Fuente: Blu Radio.
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