Los Ángeles, California, 26 de marzo de 2026 — En un fallo que podría marcar un antes y un después en la responsabilidad de las grandes tecnológicas, un jurado del Tribunal Superior de Los Ángeles declaró a Meta y a YouTube (propiedad de Google) responsables en todos los cargos por negligencia en el diseño de sus plataformas, al considerar que contribuyeron intencionalmente a la adicción de una joven y perjudicaron su salud mental.
El jurado determinó que las empresas sabían que sus plataformas eran peligrosas para los menores, no advirtieron adecuadamente sobre los riesgos y causaron daño sustancial a la demandante, identificada como Kaley, quien hoy tiene 20 años. Según la acusación, Kaley fue “enganchada” desde niña por los algoritmos y funciones de Instagram (Meta) y YouTube, lo que le provocó ansiedad, dismorfia corporal y pensamientos suicidas.
Tras un juicio que duró siete semanas y más de ocho días de deliberación, el jurado ordenó a las compañías pagar 3 millones de dólares en daños compensatorios. Meta fue declarada responsable en un 70 % y YouTube en un 30 %. Próximamente, el mismo jurado decidirá si corresponde otorgar además daños punitivos, cuya cuantía podría ser significativamente mayor según el patrimonio de cada empresa.
Snap Inc. (Snapchat) y TikTok llegaron a un acuerdo extrajudicial con la familia antes de que comenzara el juicio y, por lo tanto, no fueron parte del veredicto.
Durante el proceso, Kaley testificó que su adicción persiste en la adultez: sale a escondidas del trabajo para usar las aplicaciones y pasa horas modificando su apariencia con filtros. Documentos internos revelados en el juicio mostraron que empleados y expertos de Meta advirtieron sobre los riesgos de los filtros de belleza, pero estos fueron implementados de todos modos.
Meta y YouTube rechazaron el veredicto. Un portavoz de Meta señaló que “respetuosamente no estamos de acuerdo” y que evaluarán sus opciones legales. Por su parte, José Castañeda, portavoz de Google, afirmó que el caso “malinterpreta YouTube”, al que describió como una plataforma de streaming responsable y no una red social.
Este es el primer caso de más de 1.500 demandas similares contra empresas de redes sociales que llega a juicio en Estados Unidos. Abogados y activistas lo comparan con los históricos juicios contra las tabacaleras, al considerar que las compañías priorizaron el engagement y las ganancias por encima de la seguridad de los niños.
James Steyer, fundador de Common Sense Media, celebró el fallo: “Los gigantes de las redes sociales nunca habrían enfrentado un juicio si hubieran priorizado la seguridad de los niños por encima de la interacción. En cambio, ocultaron su propia investigación y utilizaron a los menores como conejillos de indias”.
El veredicto podría obligar a las plataformas a realizar cambios profundos en sus diseños, especialmente en las funciones dirigidas a usuarios jóvenes, y abre la puerta a decenas de demandas adicionales presentadas por distritos escolares y fiscales estatales.
—Fuente:CNN en español—
Emisora Fusaonline