El asesinato del profesor Neil Felipe Cubides Ariza, ocurrido en enero pasado, reveló la infiltración de una estructura criminal en el servicio de taxis de la capital. Según la investigación de la Fiscalía y la Policía Metropolitana de Bogotá, tres de los cuatro capturados por el homicidio eran conductores de taxi registrados y formaban parte de la banda conocida como “Los Kamaleones”, dedicada al “paseo millonario”.
El crimen se registró la noche en que Cubides salió de la Clínica Country, alrededor de las 10:05 p.m., tras atender un tema de salud de su hijo. La víctima abordó un taxi que, de acuerdo con las autoridades, pertenecía a la red delictiva. Durante un recorrido de aproximadamente 39 kilómetros, los delincuentes lo retuvieron, agredieron y sometieron a asfixia mecánica. Posteriormente, incineraron su cuerpo en una zona rural de Usme para eliminar evidencias. La reconstrucción del caso se logró gracias a cámaras de seguridad, análisis de datos y rastros biológicos encontrados en los vehículos involucrados.

La Fiscalía identificó a los presuntos responsables con sus alias: “Cabezón” (Álvaro Andrés Gómez Méndez), quien habría conducido el taxi principal y seleccionado a la víctima; “Pipo” (Sergio David Velásquez Rivera) y “Chirri” (Michael Andrés Chitiva Henao), participantes directos en la intimidación y sometimiento; y “Pecueca” (Arnold Esteban Páez Herrera), encargado del vehículo de apoyo, el seguimiento y la compra de gasolina usada para incinerar el cuerpo. Todos contaban con antecedentes por delitos como hurto, lesiones personales, secuestro y violencia intrafamiliar.
Durante una entrevista en Mañanas Blu con Néstor Morales, el secretario de Seguridad de Bogotá, César Restrepo, destacó fallas estructurales en el sistema judicial. Uno de los implicados había sido capturado un mes antes por un caso similar de “paseo millonario”, pero recuperó la libertad por vencimiento de términos. “Hay fiscales que tienen hasta 3.000 procesos. Es un asunto de recursos y de capacidad de investigación”, señaló Restrepo. Además, cuestionó los controles en el gremio de taxistas: “Los sistemas de control para la prestación de algunos servicios son realmente débiles. El gremio del taxi debe imponerse medidas para evitar la infiltración de criminales”.
Las autoridades investigan si “Los Kamaleones” estarían vinculados a al menos ocho casos adicionales de “paseo millonario” en Bogotá. Según las pesquisas, la banda generaba ingresos ilegales cercanos a los 200 millones de pesos mensuales.
El caso ha reavivado el debate sobre la inseguridad urbana, las debilidades del sistema judicial y la necesidad de fortalecer los procesos de verificación de antecedentes en el sector del transporte público. Mientras los cuatro capturados permanecen privados de la libertad, la Fiscalía continúa el proceso para esclarecer posibles involucrados adicionales en esta estructura criminal.
Fuente, BLU, Radio
Emisora Fusaonline