El sistema político ruso se describe como una “democracia controlada” dirigida por el Kremlin: grandes poderes para el presidente y pocas sorpresas. Este fin de semana (18-20 de septiembre) se eligen 450 diputados a la Duma (cámara baja). Se espera que Rusia Unida, el partido del poder, mantenga el control con legisladores leales a Vladimir Putin. Los críticos dicen que no es libre ni justa; el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, responde que “tenemos nuestro propio sistema político”.
Por qué importan al Kremlin
- Son las primeras elecciones parlamentarias desde la invasión a gran escala de Ucrania.
- Sirven para proyectar que la mayoría de los rusos apoya a Putin y la guerra (“operación militar especial”).
- Impulsan las carreras de casi 200 veteranos de guerra que se presentan como candidatos.
- Refuerzan la imagen de unidad: en la Duma anterior todos los partidos “sistémicos” (incluidos comunistas y nacionalistas) votaron a favor de unas 170 leyes de apoyo a la guerra. El líder comunista Guennadi Ziugánov lo destacó con orgullo.
La oposición y el mensaje antibélico
El partido Yábloko, el único registrado que abogaba por un alto el fuego, fue excluido por el Tribunal Supremo. Candidatos individuales siguen siendo detenidos, procesados o inhabilitados. Grigori Grishin, uno de ellos, afirma que la policía cumple órdenes políticas y que el deseo de paz es popular, por eso se limita el espacio electoral. También menciona que la mención de Navalny (fallecido en prisión en 2024) se trata como propaganda extremista.
Observadores independientes han sido perseguidos: el líder del grupo Golos fue condenado a cinco años y el grupo clausurado.
Clima en la calle
En Dmítrov (cerca de Moscú) la guerra domina las conversaciones: monumentos a “héroes de la operación militar especial”, preocupación por los que combaten y sus familias, miedo a drones y escasez de combustible por ataques ucranianos a refinerías. La gente menciona también la inflación y que los salarios no alcanzan. Muchos creen que estas elecciones no cambiarán nada: “en Rusia el poder nunca ha cambiado por unas elecciones”.
En resumen, el Kremlin usa la votación para reafirmar control, legitimar la guerra y promover a veteranos, mientras elimina voces críticas y mantiene un Parlamento unánime en lo esencial. Las expectativas de sorpresas o cambio real son muy bajas.
—Fuente:BBC News—
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