A finales de mayo, en Garden Grove (California, al sur de Los Ángeles), un tanque de GKN Aerospace con más de 26.000 litros de metacrilato de metilo (MMA, un químico tóxico usado en plásticos) se sobrecalentó y estuvo a punto de explotar. Se evacuó a más de 50.000 residentes; los bomberos lo enfriaron con agua y el tanque se abultó, pero no estalló. En agosto, la empresa y las autoridades anunciaron un plan de compensación de 100 millones de dólares. La producción de ventanas de avión en esa planta quedó interrumpida y aún opera al ~50 % de su capacidad (se espera recuperarla completamente para el 28 de septiembre).
Impacto en la industria
GKN es uno de los pocos fabricantes mundiales de ventanas de aeronaves (piezas críticas de seguridad y alta ingeniería). La escasez afecta a toda la cadena de suministro. Boeing dice que está mitigando el impacto y apoyando al proveedor; Airbus sigue la situación de cerca. Las aerolíneas ya tienen problemas para conseguir aviones nuevos y están reteniendo los actuales más tiempo. Cambiar de proveedor es lento por la estricta regulación del sector.
Cómo se fabrican las ventanas
Ventanas de la cabina de pasajeros (las ovaladas junto a los asientos):
- Se parten de una lámina de acrílico (plástico).
- Se cortan y se les da forma.
- Suelen tener dos capas.
- Los fabricantes piden cada vez ventanas más grandes para mejor vista, lo que exige pruebas extra de resistencia.
- Se someten a presiones muchas veces superiores a las de vuelo a gran altitud y se verifica que resistan aunque una capa se dañe.
Saint-Gobain Aerospace (otra de las pocas empresas del sector) compra el acrílico ya polimerizado y no procesa MMA directamente.
Ventanas de la cabina de mando (del piloto):
- Son completamente distintas: de vidrio reforzado químicamente con potasio (se sustituyen iones de sodio por potasio más grandes para crear una estructura más fuerte y compacta al enfriarse).
- En aviones modernos a veces son curvas (mejor aerodinámica y consumo de combustible), pero cualquier distorsión mínima es visible y peligrosa para el piloto.
- Deben resistir impactos de aves (el problema es la velocidad del avión, no la del pájaro). Se prueban con simulaciones y pruebas físicas de impacto de aves grandes.
- Están diseñadas para que, en caso de granizada o choque con un ave grande, se agriete la capa exterior pero la ventana siga funcionando.
Estas piezas deben soportar dos entornos muy distintos (interior presurizado y exterior extremo), por lo que requieren ingeniería avanzada y controles de calidad muy estrictos.
—Fuente:BBC News—
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