Aunque Colombia atraviesa un fenómeno de El Niño, las lluvias intensas, las granizadas y los vendavales continúan presentándose en Bogotá. De acuerdo con el Instituto Distrital de Gestión de Riesgos y Cambio Climático (Idiger), esta situación no es contradictoria, debido a que octubre y noviembre corresponden a la segunda temporada de lluvias en la capital.
Guillermo Escobar, director del Idiger, explicó que el fenómeno de El Niño no elimina las precipitaciones. Por el contrario, puede hacer que sean menos frecuentes, pero cuando se presentan pueden tener una intensidad considerable. El funcionario señaló que las lluvias registradas durante los últimos días son un ejemplo de este comportamiento.
El Idiger advirtió que durante octubre y noviembre todavía pueden registrarse fuertes precipitaciones, incluso si en algunos períodos disminuyen los volúmenes de lluvia. Noviembre, de acuerdo con la entidad, suele ser el mes más lluvioso del año en Bogotá, por lo que las autoridades pidieron mantener las medidas de prevención.
Las condiciones atmosféricas también pueden favorecer la aparición de granizadas y vendavales. Según explicó Escobar, el calentamiento del ambiente, combinado con la presencia de humedad, puede generar eventos meteorológicos extremos. En los últimos días se han presentado episodios de este tipo, especialmente en sectores del occidente de la ciudad.
Las lluvias recientes ocasionaron encharcamientos en diferentes vías, aunque el Idiger indicó que no se reportaron personas damnificadas ni lesionadas por estos eventos. Una de las zonas donde se registraron precipitaciones importantes fue la parte alta de la localidad de Usaquén, donde las estaciones de monitoreo registraron valores elevados.
Ante este panorama, las autoridades hicieron un llamado a los ciudadanos para revisar periódicamente las cubiertas de sus viviendas, bajantes y sistemas de drenaje. También recomendaron evitar arrojar residuos a los sumideros, debido a que la acumulación de basura puede impedir el adecuado manejo de las aguas lluvias y aumentar el riesgo de encharcamientos.
El escenario climático también plantea una preocupación para los próximos meses. El Idiger prevé que diciembre y enero tendrán condiciones considerablemente más secas, por lo que las autoridades deberán prestar especial atención al abastecimiento de agua, el consumo de energía y la prevención de incendios forestales en los cerros orientales y zonas verdes.
Frente a la posibilidad de un racionamiento de agua en Bogotá, el director del Idiger señaló que la Empresa de Acueducto ha indicado que cuenta con previsiones para evitar esta medida. Además, las lluvias recientes han contribuido a incrementar los aportes de agua a los sistemas que abastecen a la ciudad.
Las autoridades mantienen así un doble llamado a la ciudadanía: no confiarse ante la presencia del fenómeno de El Niño, debido a que todavía pueden presentarse fuertes lluvias y eventos extremos, y al mismo tiempo hacer un uso responsable del agua ante la temporada seca que se espera para finales de año y comienzos del próximo.
Fuente: BLU Radio
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