La Fiscalía General de la Nación presentó acusación formal contra el sacerdote Manuel Cely Silva, a quien señala como presunto responsable de los delitos de acceso carnal abusivo con menor de catorce años y actos sexuales con menor de catorce años, ambos agravados.
De acuerdo con la investigación, los hechos que son materia del proceso habrían ocurrido entre agosto de dos mil veintidós y agosto de dos mil veintitrés, cuando Cely se desempeñaba como director de un monasterio y sacerdote vinculado a un colegio de Bogotá.
Según los elementos recopilados por una fiscal de la Unidad Especial de Investigación de Delitos Priorizados contra Niños, Niñas y Adolescentes, el procesado habría llevado en varias ocasiones a un estudiante de seis años a espacios privados de la sede religiosa, donde presuntamente se habrían presentado los hechos investigados.
Con la presentación de la acusación, la Fiscalía incorporó nuevos elementos probatorios que deberán ser debatidos durante la etapa de juicio oral. Ahora corresponde al juez de conocimiento definir la fecha para el inicio de las audiencias.
El proceso también ha tenido cambios en la Fiscalía encargada de la investigación. Cely fue imputado en dos mil veinticuatro y, posteriormente, el caso pasó a una tercera fiscal. El cambio se produjo mientras permanecía pendiente una decisión judicial sobre una solicitud de nulidad de la imputación inicial.
El segundo fiscal que estuvo al frente del proceso había solicitado la nulidad de esa actuación al considerar que existían contradicciones entre algunas de las versiones conocidas dentro de la investigación.
Paralelamente, la Secretaría de Educación de Bogotá sancionó en primera instancia al Colegio San Carlos con una amonestación pública. La decisión, que fue apelada, está relacionada con la presunta falta de aplicación adecuada de la ruta de atención integral para la convivencia escolar frente a situaciones de posible violencia sexual.
La familia del menor cuestionó la actuación del establecimiento educativo y sostuvo que los protocolos de atención no habrían sido activados oportunamente ante las preocupaciones manifestadas por la madre.
Por su parte, el Colegio San Carlos ha defendido su actuación y sostiene que aplicó los procedimientos que consideraba correspondientes. Su representante legal, Fabio Humar, afirmó que la decisión de la Secretaría de Educación está siendo controvertida y que el acto administrativo no se encuentra en firme.
Respecto del sacerdote, el abogado aseguró que desde el inicio de la investigación fue apartado de cualquier contacto con la comunidad estudiantil y que actualmente no ejerce funciones directivas dentro del colegio.
La defensa también ha cuestionado los elementos que sustentan el proceso penal y ha señalado que existen contradicciones entre las versiones conocidas durante la investigación.
La acusación presentada por la Fiscalía no constituye una sentencia condenatoria. La responsabilidad penal de Manuel Cely Silva deberá ser determinada por la justicia durante las etapas correspondientes del proceso, bajo el principio de presunción de inocencia.
Fuente: BLU Radio
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