El exdiputado venezolano Rosmit Mantilla volvió a hablar sobre las condiciones que, según su testimonio, enfrentaron presos políticos durante su permanencia en el Helicoide, una de las instalaciones del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional, SEBIN, en Caracas.
Mantilla, quien permaneció detenido durante dos años y medio y actualmente vive exiliado en París, entregó sus declaraciones después de que se conociera una acusación presentada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos ante una corte federal en Nueva York. El documento incluye testimonios relacionados con presuntos casos de tortura contra opositores venezolanos y ciudadanos estadounidenses detenidos durante el gobierno de Nicolás Maduro.
El exdiputado aseguró que durante su detención no tuvo acceso al expediente ni a las pruebas en su contra y sostuvo que su proceso estuvo marcado por irregularidades. También relató que sufrió una grave complicación de salud que requirió una intervención quirúrgica de emergencia y afirmó que agentes del SEBIN permanecieron dentro del quirófano registrando imágenes.
Mantilla aclaró que él no fue víctima de tortura física, pero afirmó haber presenciado o conocido casos de otros detenidos que, según su relato, fueron sometidos a graves abusos. Entre las prácticas que describió mencionó golpes, descargas eléctricas, agresiones sexuales y métodos de aislamiento y confinamiento extremo.
De acuerdo con su testimonio, algunas de estas situaciones ocurrían durante la noche y los detenidos eran encontrados posteriormente en condiciones físicas muy graves. Mantilla considera que estas prácticas no correspondían a hechos aislados, sino que hacían parte de un patrón sistemático de represión.
Uno de los lugares mencionados fue La Tumba, otra instalación vinculada al SEBIN en Caracas. Aunque Mantilla aseguró que nunca estuvo recluido allí, relató lo que le habría contado uno de sus compañeros de prisión sobre las condiciones de aislamiento, iluminación permanente y temperaturas extremadamente bajas.
La nueva acusación conocida en Estados Unidos también recoge testimonios sobre presuntas privaciones de alimentos, golpes, descargas eléctricas y otros abusos. Sin embargo, es importante precisar que, según la propia información publicada por BLU Radio, esos testimonios no han sido verificados de manera independiente por ese medio.
Mantilla afirmó que la situación de los derechos humanos en Venezuela no puede analizarse únicamente alrededor de la figura de Nicolás Maduro y sostuvo que durante años se han presentado denuncias contra distintos funcionarios y organismos del Estado. Algunas de las acusaciones formuladas por el exdiputado corresponden exclusivamente a sus declaraciones y deben ser entendidas como tales mientras las autoridades competentes no establezcan responsabilidades individuales.
Más allá de las posiciones políticas, el testimonio vuelve a poner sobre la mesa una discusión que trasciende la confrontación entre oficialismo y oposición: la protección de los derechos humanos de las personas privadas de la libertad. Las denuncias de tortura, desaparición forzada o tratos crueles requieren investigación, garantías judiciales y, cuando corresponda, sanciones para los responsables.
Para Mantilla, contar lo ocurrido durante sus años de prisión forma parte de su trabajo como defensor de los presos políticos. Su mensaje, según expresó, es que las denuncias sobre Venezuela no deberían reducirse a una disputa ideológica entre izquierda y derecha, sino analizarse desde la perspectiva de los derechos humanos.
Fuente: BLU Radio
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