La Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) confirmó la recuperación de al menos once cuerpos en una zona rural del departamento del Meta, en lo que se considera la fosa común a campo abierto de mayor magnitud hallada hasta ahora en esa región.
Los restos óseos, inhumados entre 2004 y 2005 en el marco del conflicto armado, fueron localizados en un área de difícil acceso ubicada a aproximadamente cinco horas de Villavicencio. La entidad precisó que se trata de una inhumación colectiva en terreno abierto, con posibles estructuras óseas aisladas adicionales que serán analizadas por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses para confirmar o ajustar el número final de víctimas.
La operación, desarrollada durante diez días en enero de 2026, involucró prospección minuciosa del terreno, donde se detectaron hundimientos y alteraciones superficiales indicativas de entierros. El equipo multidisciplinario —integrado por antropólogos forenses, topógrafos, geofísicos y criminalistas— enfrentó desafíos geográficos y de orden público, según explicó la coordinadora de la Regional Oriente de la UBPD, Adriana Mercedes Pestana.
La clave del avance fue la articulación con la comunidad, que aportó información para consolidar hipótesis sobre sitios de interés forense y fortalecer la investigación humanitaria. El antropólogo Juan Camilo Patiño, integrante del equipo en el Meta, indicó que los once cuerpos recuperados corresponden a individuos distintos, aunque no se descarta que el conteo aumente tras los estudios periciales.
Este hallazgo marca una de las primeras intervenciones forenses significativas de la UBPD en el territorio durante 2026 y reafirma el compromiso de la entidad con procesos extrajudiciales, confidenciales y humanitarios para esclarecer casos de desaparición forzada en el contexto del conflicto armado.
Fuente: Caracol Radio
Emisora Fusaonline