Trump prohíbe las bebidas alcohólicas canadienses: entra en vigor la medida, pero con un detalle clave

La prohibición del presidente Donald Trump a las bebidas alcohólicas canadienses entró en vigor este martes 29 de septiembre de 2026. Se trata de una medida sin precedentes que afecta a importaciones valoradas en unos 800 millones de dólares el año pasado y que marca un nuevo escalón en la guerra comercial entre Estados Unidos y Canadá.

La restricción forma parte de un ciclo de represalias. Canadá había retirado previamente vinos y licores estadounidenses de los estantes en varias provincias, lo que provocó una caída del 70 % en las exportaciones de bebidas espirituosas de EE.UU. hacia ese país. Ahora Washington responde con esta prohibición, que también incluye otros productos canadienses como ciertos lácteos y motocicletas, por un valor total cercano a los 1.000 millones de dólares.

El detalle importante: las exenciones

No todo el alcohol canadiense queda bloqueado. El whisky y los licores están exentos cuando se venden en envases de más de cuatro litros. En esos casos tampoco se aplican aranceles. Sin embargo, reenvasar el producto en formatos más pequeños (los habituales en las licorerías) puede elevar los costos para las empresas y, eventualmente, para los consumidores.

Marcas como Crown Royal tienen una posición más favorable, ya que suelen enviar grandes volúmenes a Estados Unidos y embotellar allí el producto destinado al mercado local.

Impacto y reacciones

Expertos señalan que la mayoría de los consumidores estadounidenses no notarán de inmediato la medida. Los distribuidores tuvieron tiempo de abastecerse antes de la entrada en vigor y existen soluciones alternativas. Aun así, la industria del alcohol en ambos países expresa preocupación.

Chris Swonger, presidente del Consejo de Bebidas Destiladas de Estados Unidos (DISCUS), calificó la situación de “lamentable” y pidió que ambos gobiernos vuelvan a la mesa de negociación. Según datos del sector, alrededor del 93 % de las bebidas espirituosas canadienses se exportaban a Estados Unidos en 2025, por lo que el golpe a las destilerías canadienses podría ser severo.

La administración Trump se apoya en la Sección 338 de la Ley Arancelaria Smoot-Hawley de 1930, una norma de la época de la Gran Depresión que permite al presidente imponer aranceles o prohibiciones cuando considera que otro país discrimina el comercio estadounidense. Ningún presidente anterior la había utilizado de esta forma.

Horas antes de que entrara en vigor la medida, Trump afirmó que Canadá “quiere llegar a un acuerdo” y que espera que en las próximas semanas eliminen los aranceles. El primer ministro canadiense, Mark Carney, no ha hecho declaraciones en ese sentido.

La relación comercial entre ambos países, una de las más estrechas del mundo, atraviesa uno de sus momentos más tensos.

—Fuente:CNN En Español—

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