Wilber Rafael Garcés Pérez, un repartidor venezolano de comida, afirmó que permanece con una bala alojada en el cuerpo después de resultar herido durante un incidente en Austin, Texas, en el que estuvo involucrado un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos, conocido como ICE.
Garcés Pérez relató públicamente que todavía siente molestias y aseguró que no ha recibido la atención médica que considera necesaria. “Me siento un poco mal. Tengo la bala ahí adentro todavía”, manifestó durante una rueda de prensa realizada por su abogada, Kate Lincoln-Goldfinch.
El hombre, quien trabajaba como repartidor de DoorDash, recibió un disparo en el torso y fue trasladado inicialmente a un hospital. Posteriormente, según explicó su representación legal a medios estadounidenses, fue llevado a un centro de procesamiento de migrantes ubicado en Pearsall, Texas.
Desde ese lugar, Garcés Pérez participó por teléfono en la rueda de prensa, en la que también estuvieron presentes periodistas y líderes políticos y comunitarios. Durante su intervención, expresó preocupación por su estado de salud y señaló que el proyectil permanece dentro de su cuerpo.
De acuerdo con su abogada, la bala no ha sido retirada debido a que se encuentra alojada cerca de la columna vertebral, una circunstancia que, según explicó Garcés Pérez, ha impedido que se realice el procedimiento para extraerla.
Investigación en curso
Hasta ahora, las autoridades no han entregado públicamente todos los detalles sobre las circunstancias en las que ocurrió el disparo. El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos confirmó a la BBC que está investigando el caso y señaló que el hombre involucrado había ingresado ilegalmente al país.
La versión oficial sobre el desarrollo del incidente y las circunstancias que llevaron al agente de ICE a utilizar su arma todavía es objeto de investigación. Por ello, no se han establecido de manera definitiva las responsabilidades correspondientes.
El caso ha generado además solicitudes para que los hechos sean esclarecidos mediante una investigación independiente. Tanto el alcalde de Austin como la policía local han pedido que se examine lo ocurrido.
Mientras avanzan las investigaciones, la situación de Garcés Pérez también ha puesto el foco en las condiciones de atención médica que reciben las personas bajo custodia migratoria, especialmente cuando presentan lesiones que requieren seguimiento especializado.
La información disponible hasta el momento procede de declaraciones de Garcés Pérez, de su abogada y de las autoridades estadounidenses. Las circunstancias exactas del disparo y las decisiones adoptadas posteriormente por los agentes deberán ser determinadas por las investigaciones correspondientes.
Fuente: BBC Mundo.
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