El acordeonero y productor vallenato Rolando Ochoa revivió uno de los episodios más difíciles de su vida al recordar el secuestro que sufrió en mayo del año 2000 junto al cantante Diomedes Dionisio Díaz, hijo del fallecido ídolo del vallenato Diomedes Díaz. El artista calificó aquella experiencia como “horrible” y aseguró que marcó para siempre su vida personal y profesional.
Según relató, ambos fueron interceptados por integrantes de la guerrilla del ELN mientras se desplazaban por una carretera del departamento del Tolima, cuando apenas iniciaban su proyecto musical. Durante el cautiverio enfrentaron momentos de incertidumbre, miedo y angustia, sin saber cuál sería su destino.
Ochoa recordó que el secuestro dejó profundas secuelas emocionales, aunque con el paso del tiempo logró retomar su carrera artística. Tras recuperar la libertad, continuó su trayectoria en el vallenato y posteriormente alcanzó reconocimiento por sus trabajos junto a destacados intérpretes del género.
Fuente: Semana.
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