El presidente Gustavo Petro rechazó la propuesta del Ejército de Liberación Nacional (ELN) de construir un “Acuerdo Nacional” como salida a la crisis política y social en Colombia, y condicionó cualquier reanudación de diálogos de paz al cumplimiento de requisitos claros por parte de la guerrilla.
En un pronunciamiento público, Petro recordó que el ELN ha tenido oportunidades previas de negociación formal con el Estado, pero que sus acciones violentas —incluidas masacres ligadas al control de cultivos ilícitos y minería ilegal— destruyeron esos procesos y afectaron gravemente a comunidades rurales.
El mandatario fue enfático al afirmar que no habrá avances en negociaciones mientras el ELN no abandone las economías ilegales, cese el reclutamiento de menores de edad y devuelva a las personas que haya reclutado forzosamente. Además, subrayó que la transformación territorial debe diseñarse en conjunto con los habitantes de las zonas afectadas por el conflicto.
Petro también advirtió que, de persistir la falta de voluntad de paz y la presencia del ELN en territorio venezolano sin compromiso serio con el proceso, Colombia podría coordinar acciones militares conjuntas con Venezuela para enfrentar al grupo guerrillero.
En cuanto a la frontera colombo-venezolana, el presidente propuso que la primera reunión oficial bilateral se centre en crear una zona económica especial agraria e industrial entre Norte de Santander y Táchira, con el objetivo de fortalecer la economía legal y combatir las actividades ilícitas que financian el conflicto.
Respecto a la reinserción de excombatientes, Petro planteó implementarla a través de cooperativas productivas de gran escala como alternativa viable a las fuentes de financiación ilegal.
Sobre la justicia transicional, instó a que la Fiscalía General asuma los casos de crímenes graves, mientras que la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) podría ampliar su jurisdicción mediante una ley del próximo Congreso o, eventualmente, una Asamblea Nacional Constituyente, si el pueblo colombiano así lo decide. El presidente aclaró que una eventual Constituyente no reemplazaría la Constitución de 1991, sino que la complementaría y fortalecería para garantizar derechos fundamentales pendientes.
(Fuente: Caracol Radio)
Emisora Fusaonline