La FDA ha ampliado la aprobación de Addyi (flibanserin), la píldora diaria para tratar el trastorno del deseo sexual hipoactivo (TDSH), a mujeres posmenopáusicas menores de 65 años. Esta decisión, anunciada el 15 de diciembre de 2025, representa un hito en la salud sexual femenina, al reconocer por primera vez una opción farmacológica no hormonal para millones de mujeres que experimentan una disminución del deseo sexual tras la menopausia.
Es innegable que este paso corrige una brecha histórica: durante una década, Addyi solo estaba disponible para mujeres premenopáusicas, pese a que el TDSH afecta entre el 40% y 55% de las mujeres posmenopáusicas. La CEO de Sprout Pharmaceuticals, Cindy Eckert, lo ha calificado como una “transformación radical” en la priorización de la salud sexual femenina, y expertos en menopausia celebran que valide experiencias largamente ignoradas.
Sin embargo, el entusiasmo debe ser templado. Addyi no es un “Viagra femenino” milagroso: su eficacia es modesta, con mejoras limitadas en el deseo y eventos sexuales satisfactorios comparado con placebo. Sus efectos secundarios —mareos, náuseas, fatiga— y la estricta advertencia contra el consumo de alcohol (que puede causar hipotensión grave) han restringido su uso desde 2015. Las ventas nunca despegaron como se esperaba, y el diagnóstico de TDSH sigue siendo controvertido: factores relacionales, hormonales, médicos o psicológicos influyen en la libido, y algunos especialistas argumentan que medicalizar la falta de deseo ignora contextos más amplios.
Esta ampliación es positiva porque amplía opciones y combate el estigma de que la sexualidad femenina termina con la menopausia. Pero no resuelve el debate de fondo: ¿es el bajo deseo siempre un “trastorno” que requiere una píldora, o a veces una respuesta natural a cambios vitales? Las mujeres merecen tratamientos evidencia-basados, pero también un enfoque integral que incluya terapia, comunicación de pareja y manejo hormonal cuando proceda.
En definitiva, un progreso necesario, pero que invita a la cautela y al diálogo informado.
Fuente: CNN Español