Nueva EPS presentó un informe técnico en el que atribuye el fallecimiento de Kevin Arley Acosta, un menor de 7 años diagnosticado con hemofilia, a un trauma craneoencefálico severo provocado por una caída mientras montaba bicicleta.
Según el documento de la entidad, el niño ingresó el 8 de febrero de 2026 a la ESE Departamental San Antonio de Pitalito con diagnóstico de hematoma epidural, fracturas y edema cerebral grave, tras caer desde un muro de aproximadamente 1,5 metros de altura. Posteriormente fue trasladado en ambulancia aérea al Hospital La Misericordia de Bogotá, donde permaneció en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos bajo atención interdisciplinaria hasta su deceso.
La EPS sostiene que el menor recibía tratamiento profiláctico mensual con factor VIII cada 28 días de manera continua desde octubre de 2019 hasta diciembre de 2025, sin interrupciones. La última dosis certificada se aplicó el 14 de diciembre de 2025, y la siguiente estaba programada para el ciclo de enero de 2026.
La entidad reconoció que el proceso de portabilidad solicitado por la madre —del municipio de Pitalito (Huila) a Charalá (Santander)— generó un retraso en la aplicación del medicamento correspondiente al ciclo mensual. No obstante, concluye que la muerte fue secundaria al trauma craneoencefálico severo y se encuentra a la espera del reporte de necropsia médico-legal.
El caso ha generado fuerte controversia a nivel nacional. La familia del menor denuncia presunta negligencia por parte de la EPS en la entrega oportuna del tratamiento preventivo para la hemofilia, argumentando que la falta del medicamento contribuyó directamente al desenlace fatal tras el accidente.
Fuente: Caracol, Radio
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