Irán parece estar jugando con Donald Trump en su propio terreno. El presidente estadounidense criticó duramente a Teherán este lunes por incumplir un acuerdo temporal, pero la República Islámica respondió con ironía y aplicando la misma lógica que el propio Trump ha utilizado en el pasado.
Trump se quejó en Fox News de que “era un trato cerrado, y luego lo rompieron. Siempre lo rompen”, refiriéndose al memorando de entendimiento firmado recientemente que suspendió brevemente las hostilidades. Sin embargo, no mencionó la ironía de su propia historia de abandonar acuerdos internacionales, como el Acuerdo de París sobre el Clima.
El peaje del Estrecho de Ormuz
Uno de los puntos más tensos es el control del Estrecho de Ormuz, vía crucial para el transporte de petróleo. Trump amenazó con imponer un peaje a los barcos que transiten por la zona. Irán, con sarcasmo, ofreció un “mejor precio”. El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, escribió en X: “El presidente tiene toda la razón… El 20 % es, por supuesto, demasiado. Seremos justos”.
El memorando de entendimiento, negociado con prisa según críticos, pedía a Irán garantizar el libre paso de buques durante 60 días y colaborar con Omán en la administración marítima. Teherán lo interpreta como una validación de su influencia en la zona y sigue ejerciendo control efectivo sobre el estrecho.
Contexto de la guerra
Semanas atrás, Trump celebró el memorando como el fin definitivo del programa nuclear iraní y el inicio de la paz en Medio Oriente. Ahora lo califica como una simple “prueba” que “no significaba gran cosa”. Los precios del petróleo y el diésel se han disparado tras nuevos ataques entre ambos países.
A pesar de los ataques estadounidenses con drones y el restablecimiento de un bloqueo naval, Irán mantiene su capacidad de respuesta con misiles y drones, demostrando que la geografía y su conocimiento asimétrico del conflicto le permiten desafiar a una superpotencia.
¿Evitable una escalada total?
Expertos señalan que aún existe margen para la diplomacia. Trump no ha mostrado disposición a una invasión terrestre costosa en bajas estadounidenses, como un posible ataque a la isla de Kharg. Irán, por su parte, ha limitado sus represalias principalmente a objetivos militares.
“Creo que hay margen para la diplomacia, a pesar de los crecientes ataques…”, declaró Danny Citrinowicz, investigador del Instituto de Estudios de Seguridad Nacional de Israel. Sin embargo, advirtió que los enfrentamientos diarios aumentan el riesgo de que la situación se descontrole.
Trump enfrenta ahora la misma pregunta que lleva casi cinco meses sin resolver: ¿cómo salir de esta guerra?
—Fuente principal: CNN.—
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