Expríncipe Andrés arrestado por mala conducta en cargo público
Andrew Mountbatten-Windsor, conocido hasta hace poco como príncipe Andrés y hermano del rey Carlos III, fue detenido este jueves bajo sospecha de mala conducta en el ejercicio de un cargo público, en un hecho sin precedentes para un miembro senior de la realeza británica en la historia moderna.
La Policía del Valle del Támesis confirmó el arresto de un hombre de unos sesenta años en Norfolk, en su residencia de Sandringham, coincidiendo con su cumpleaños número 66. Tras varias horas bajo custodia —incluyendo interrogatorio y registro en sus domicilios de Royal Lodge (Windsor) y Wood Farm (Sandringham)—, fue puesto en libertad bajo investigación, sin cargos formales por el momento.
La investigación se centra en denuncias de que Mountbatten-Windsor compartió información sensible o confidencial con el fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein durante su etapa como enviado comercial especial del Reino Unido (2001-2011). Las sospechas se intensificaron tras la publicación masiva de documentos del Departamento de Justicia de Estados Unidos en enero de 2026, que incluyen correos y evidencias que lo vinculan nuevamente con Epstein.
El expríncipe ha negado sistemáticamente cualquier irregularidad y ha insistido en que nunca presenció ni sospechó de las conductas delictivas de Epstein. No ha emitido declaraciones públicas sobre las acusaciones más recientes.
El rey Carlos III reaccionó con “la más profunda preocupación” y subrayó que “la ley debe seguir su curso”, al tiempo que reiteró el “pleno apoyo y cooperación” de la Casa Real con las autoridades. Fuentes de Buckingham Palace indicaron que el Palacio no recibió aviso previo del operativo policial.
El primer ministro Keir Starmer declaró horas antes del arresto que “nadie está por encima de la ley”, en referencia general al caso Epstein. Legisladores estadounidenses, por su parte, contrastaron la acción británica con la aparente inacción en Estados Unidos y pidieron mayor rendición de cuentas.
La familia de Virginia Giuffre —quien acusó al expríncipe de abuso sexual cuando era menor y falleció por suicidio en 2025— calificó el arresto como “un paso en la dirección correcta”, aunque expresaron tristeza por no poder celebrarlo con ella. Su hermano Sky Roberts y su esposa Amanda destacaron la necesidad de justicia también en EE.UU.
Este delito consuetudinario de mala conducta en cargo público implica abuso o negligencia grave del poder oficial y puede acarrear pena máxima de cadena perpetua, aunque la mayoría de casos no llegan a juicio. Expertos legales consultados indican que es probable que Mountbatten-Windsor permanezca en libertad bajo fianza mientras se recopilan pruebas adicionales.
El caso representa el capítulo más grave hasta ahora en la caída pública del expríncipe, despojado de sus títulos militares y reales en años anteriores por su relación con Epstein.
(Fuente: CNN)
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