La Habana, Cuba – 14 de mayo de 2026 — En un encuentro poco común entre los históricos rivales, el director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos, John Ratcliffe, encabezó una delegación estadounidense que se reunió este jueves en La Habana con autoridades del Ministerio del Interior de Cuba.0
Según un comunicado oficial cubano, la visita se realizó tras una solicitud del Gobierno de Estados Unidos. La delegación fue recibida por su contraparte en el Ministerio del Interior, en medio de una grave crisis energética que afecta a la isla y de tensiones crecientes en las relaciones bilaterales.1
Fuentes confirmaron que Ratcliffe se reunió con el ministro del Interior, Lázaro Álvarez Casas, y con Raúl Guillermo Rodríguez Castro (conocido como “Raulito”), nieto del expresidente Raúl Castro y asesor en temas de seguridad. La CIA publicó imágenes del encuentro en sus redes sociales.4
Posiciones de cada lado
Durante la reunión, los funcionarios cubanos enfatizaron que la isla “no constituye una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos”, negó albergar bases militares o de inteligencia extranjeras y rechazó las acusaciones de apoyar el terrorismo. Cuba pidió su retiro de la lista estadounidense de países patrocinadores del terrorismo.0
El encuentro ocurre en un contexto de fuerte presión por parte de la administración Trump. Estados Unidos ha intensificado sanciones, impuesto restricciones al suministro de combustible y aumentado vuelos de inteligencia cerca de las costas cubanas. La isla enfrenta apagones masivos tras el agotamiento de las reservas de petróleo, incluyendo una donación rusa que ya se consumió.7
Hace apenas dos días, el presidente Donald Trump escribió en Truth Social que Cuba es un “país fallido” que está pidiendo ayuda y que su gobierno está dispuesto a dialogar. Por su parte, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel señaló que su país recibiría ayuda humanitaria, pero preferiría el levantamiento o alivio del “bloqueo”.
Antecedentes
Esta es una de las visitas de más alto nivel de un funcionario estadounidense a Cuba en años recientes (fuera de la base de Guantánamo) y posiblemente la primera de un director de la CIA desde la Revolución Cubana. Analistas la interpretan como una combinación de presión y apertura diplomática por parte de Washington, que exige reformas económicas, apertura al sector privado y mayores libertades políticas a cambio de posibles alivios.10
—Fuente:CNN en Español—
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