Un proceso contractual valorado en 700 millones de dólares, cerca de 2,4 billones de pesos, ha generado diferencias entre directivos de Ecopetrol, en medio de cuestionamientos relacionados con la transparencia, objetividad y garantías de la adjudicación.
De acuerdo con una investigación de Caracol Radio, el contrato tendría una duración de diez años y estaría destinado al mantenimiento de las refinerías de Barrancabermeja y Cartagena, dos instalaciones estratégicas para la operación del grupo empresarial.
Según la información conocida, los gerentes de ambas refinerías solicitaron evaluar la suspensión temporal del proceso. La petición fue formulada mediante un memorando fechado el 3 de julio y estaría sustentada en inquietudes sobre las condiciones bajo las cuales avanza la contratación.
Los reparos también habrían sido advertidos previamente por Felipe Trujillo, vicepresidente de Refinación y Procesos Industriales. Entre los cuestionamientos recogidos se encuentran señalamientos de un interesado en el proceso sobre una presunta reducción en los niveles de exigencia para las compañías participantes, especialmente frente a experiencia internacional y antecedentes contractuales.
También fueron planteadas preocupaciones sobre posibles intermediaciones que podrían incrementar los costos de los servicios. Sin embargo, pese a los cuestionamientos conocidos, el proceso continuó y la recepción de ofertas cerró el pasado 2 de julio.
Posteriormente, el 6 de julio, los gerentes de las refinerías reiteraron su solicitud y pidieron suspender el trámite durante tres meses. El propósito, según el reporte periodístico, sería fortalecer las condiciones de transparencia, objetividad, trazabilidad, libre concurrencia, igualdad de oportunidades y protección de los intereses de Ecopetrol.
La controversia adquiere especial relevancia por el monto y la duración del contrato, así como por el momento político en el que se desarrolla el proceso. Hasta ahora, según Caracol Radio, Ecopetrol no ha revelado públicamente los nombres de los consorcios que compiten por el negocio ni las empresas que los integran.
Los cuestionamientos conocidos no constituyen por sí mismos una prueba de irregularidades, por lo que cualquier eventual responsabilidad deberá establecerse mediante las verificaciones internas y las actuaciones de las autoridades competentes.
Fuente: Unidad Investigativa de Caracol Radio.
Emisora Fusaonline