Al menos 21 personas fallecieron y más de un centenar resultaron heridas, entre ellas 30 en estado grave, después del descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad ocurrido este domingo en el término municipal de Adamuz, provincia de Córdoba, al sur de España.
El accidente se produjo alrededor de las 19:39 horas, cuando un tren de la compañía Iryo, que cubría la ruta Málaga-Puerta de Atocha (Madrid) con 317 pasajeros a bordo, descarriló en los desvíos de entrada a la vía 1 de Adamuz. Los últimos vagones (del 6 al 8) se salieron de la vía e invadieron la contigua, por donde circulaba en sentido opuesto un tren Alvia de Renfe, que realizaba el trayecto Madrid-Huelva.
El impacto provocó que el convoy de Renfe también descarrilara, con varios vagones saliendo despedidos y cayendo en algunos casos por un talud. Entre las víctimas mortales se encuentra el maquinista del tren Alvia.
Los servicios de emergencia, incluyendo bomberos, ambulancias, Guardia Civil, Policía y la Unidad Militar de Emergencias (UME), se movilizaron de inmediato para rescatar a los pasajeros, evacuar heridos y atender a los afectados. Las labores de rescate continuaron durante la noche.
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, calificó la situación como “terrible” y “tremendamente extraña”, destacando que la prioridad es auxiliar a las víctimas mientras se investiga lo ocurrido. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, expresó sus condolencias a las familias y subrayó el trabajo coordinado de los servicios de emergencia.
Tanto Renfe como Iryo activaron sus protocolos de emergencia y colaboran con las autoridades. El tráfico de alta velocidad entre Madrid y Andalucía (incluyendo Sevilla, Córdoba, Málaga y Huelva) quedó suspendido, afectando a cientos de trenes.
La investigación está en curso para determinar las causas del descarrilamiento inicial, en lo que se considera el accidente ferroviario más grave en España en la última década.
(Fuente: Noticias Caracol, con información de EFE)
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