La gala de los Premios BAFTA 2026, celebrada el domingo 22 de febrero en el Royal Festival Hall de Londres, quedó marcada por un incidente inesperado que generó controversia mundial: un insulto racista gritado involuntariamente por John Davidson, activista con síndrome de Tourette y protagonista real de la película nominada “I Swear”.
El momento ocurrió cuando los actores Michael B. Jordan y Delroy Lindo (ambos protagonistas de “Sinners”) subieron al escenario para entregar el premio a mejores efectos visuales por “Avatar: Fire and Ash”. Desde el público, Davidson pronunció el insulto racial (la palabra con “N”) como parte de sus tics verbales involuntarios característicos de la condición.
La Academia Británica de Cine y Televisión (BAFTA) y la BBC, que transmitió la ceremonia con retraso, emitieron disculpas públicas el lunes. BAFTA asumió “plena responsabilidad” por la situación difícil en la que quedaron los invitados y reconoció el daño causado por el lenguaje ofensivo, enfatizando que los tics son involuntarios y que Davidson ha dedicado su vida a la concienciación sobre el síndrome de Tourette.
El presentador Alan Cumming intervino durante la noche pidiendo “comprensión” ante el “lenguaje fuerte y ofensivo”, recordando que se trataba de una discapacidad y solicitando disculpas “si alguien se sintió ofendido”. Sin embargo, la frase generó críticas adicionales: Hannah Beachler, nominada al Oscar por diseño de producción en “Sinners” y ganadora en 2019 por “Black Panther”, comentó en X que la disculpa improvisada (“si te ofendiste”) empeoró la situación, aunque reconoció la complejidad del caso.
Davidson, invitado a la ceremonia precisamente por su vínculo con “I Swear” (donde Robert Aramayo ganó el premio a mejor actor interpretándolo), había advertido previamente sobre posibles tics en entornos con mucha gente. La BBC no editó el momento en su transmisión ni en iPlayer inicialmente, lo que provocó más críticas y posterior eliminación del contenido.
En medio de la polémica, la noche premió fuertemente a “One Battle After Another” de Paul Thomas Anderson, que se llevó seis galardones, incluyendo mejor película, mejor director, guion adaptado, cinematografía, edición y actor de reparto (Sean Penn). “Sinners” obtuvo tres premios, “Frankenstein” también tres, y “Hamnet” fue reconocida como mejor película británica, con Jessie Buckley ganando mejor actriz principal.
El incidente reavivó el debate sobre cómo manejar involuntariedades en eventos públicos y la responsabilidad en las transmisiones en vivo, mientras la temporada de premios avanza hacia los Oscar.
—Fuente:CNN En Español—
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