El escritor y experto en virus David Quammen publica en EL PAÍS una columna en la que advierte que, aunque el brote de hantavirus en el crucero MV Hondius ha generado alarma mundial, el mayor riesgo para la humanidad no es este patógeno en particular, sino la ignorancia, la distracción y la indiferencia ante amenazas más graves.
Según el artículo, en el crucero que zarpó del sur de Argentina hay 11 casos confirmados y tres fallecidos por el virus de los Andes, un hantavirus transmitido principalmente por roedores de la región andina y que es uno de los pocos que se sabe puede contagiarse entre humanos.
El buque terminó su travesía en Tenerife (Islas Canarias) el 10 de mayo, donde se realizó una compleja operación de evacuación y cuarentena de los pasajeros. El caso ha revivido recuerdos del crucero Diamond Princess al inicio de la pandemia de covid-19.
Quammen reconoce el dramatismo de la historia —muertes en alta mar, un crucero de lujo convertido en pesadilla y el despliegue de protocolos internacionales—, pero señala que el riesgo real de que se convierta en una gran pandemia es bajo. Expertos como Michael Osterholm y el director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, han coincidido en que “esto no es otra covid”.
El autor enfatiza que el virus de los Andes no es altamente contagioso y que, a pesar de su letalidad en algunos casos, no ha mostrado capacidad sostenida de transmisión persona a persona a gran escala.
“El verdadero peligro para la salud humana no es un virus al acecho en un roedor argentino. Los verdaderos peligros son la ignorancia, la distracción y la indiferencia”, concluye Quammen.
El columnista invita a centrar la atención en amenazas más probables, como la gripe aviar H5N1, nuevos coronavirus, brotes de Ébola en África o el resurgimiento del sarampión por la caída en la vacunación.
El texto busca contrarrestar el alarmismo mediático y promover una visión más racional y basada en la evidencia científica ante los brotes virales.
—Fuente:Revista Semana—
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