El ministro de Agricultura, Indalecio Dangond, salió al paso de la polémica generada por unas declaraciones en las que planteó la posibilidad de sustituir el cultivo de arroz por alternativas como el marañón. El funcionario aseguró que su recomendación estaba dirigida específicamente a productores del sur de La Guajira y no al sector arrocero de todo el país.
Dangond explicó que la propuesta surgió durante una reunión con los alcaldes del sur de La Guajira, en el marco de la preparación de medidas para enfrentar el fenómeno de El Niño. Según el ministro, un productor de Fonseca le manifestó las pérdidas que ha tenido con el cultivo de arroz, por lo que planteó analizar alternativas agrícolas que puedan ofrecer mejores resultados económicos y requieran menores cantidades de agua.
El jefe de la cartera agropecuaria sostuvo que las condiciones de producción en esa zona hacen difícil mantener la rentabilidad del arroz. Señaló que los costos por hectárea son elevados y que los bajos rendimientos, frente al precio de comercialización, pueden generar pérdidas para los agricultores. Por esta razón, el Ministerio ha planteado promover cultivos permanentes como el coco, el marañón y algunas variedades de palma.
Sin embargo, las declaraciones generaron una fuerte reacción de la Federación Nacional de Arroceros. Rafael Hernández, gerente general de Fedearroz, cuestionó la posición del ministro y manifestó su preocupación por el mensaje que, a su juicio, se está transmitiendo a los productores del país. También aseguró que el gremio ha intentado establecer un diálogo con Dangond y que ha solicitado reuniones para analizar la situación del sector.
Hernández defendió además los avances alcanzados por los productores colombianos en materia de productividad. Según explicó, los rendimientos promedio nacionales han aumentado de manera significativa durante las últimas décadas y una parte importante de la producción se concentra en los Llanos Orientales, particularmente en Casanare y Meta, donde buena parte de los cultivos dependen de las condiciones de lluvia.
La controversia se produce en medio de las dificultades que enfrenta el sector arrocero colombiano, que durante este año ha recibido diferentes medidas de apoyo por parte del Gobierno Nacional. Entre ellas se encuentran mecanismos para proteger los ingresos de los productores, programas de apoyo directo y alternativas de financiación y diversificación productiva.
Desde el Ministerio de Agricultura se insiste en que la discusión debe analizarse de acuerdo con las condiciones particulares de cada territorio y que no se trata de ordenar el abandono del cultivo de arroz en Colombia. La recomendación, según la explicación entregada por Dangond, está relacionada principalmente con las dificultades económicas y climáticas que enfrentan los productores de determinadas zonas de La Guajira.
Fuente: Blu Radio
Emisora Fusaonline