A 25 años de abandonar la Casa Blanca, el expresidente Bill Clinton y su esposa, la exsecretaria de Estado Hillary Clinton, ultiman detalles para comparecer esta semana en sendas declaraciones ante la Comisión de Supervisión de la Cámara de Representantes, en el marco de la investigación legislativa sobre el delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein.
Las comparecencias, pactadas tras intensas negociaciones y la amenaza inminente de una votación bipartidista por desacato penal, se llevarán a cabo en la residencia de la pareja en Chappaqua, Nueva York. Hillary Clinton declarará el jueves 26 de febrero, mientras que Bill Clinton lo hará el viernes 27.
Ambos estarán acompañados por sus abogados David Kendall y Cheryl Mills, quienes han revisado minuciosamente los posibles cuestionamientos en un ambiente que anticipa interrogatorios prolongados y potencialmente hostiles, según fuentes familiarizadas con el proceso.
El presidente de la comisión, el republicano James Comer, enfatizó que “nadie está acusando a los Clinton de ningún delito. Solo tenemos muchas preguntas”. Las sesiones serán grabadas en video y el personal republicano planea difundirlas públicamente días después de su realización.
Los temas acordados para las declaraciones abarcan cinco ejes principales: el presunto mal manejo de la investigación federal sobre Epstein y su cómplice Ghislaine Maxwell; las circunstancias e indagaciones posteriores a la muerte de Epstein en 2019; estrategias efectivas del Gobierno para combatir redes de trata sexual; las formas en que Epstein y Maxwell buscaron favores para proteger sus actividades ilegales; y posibles violaciones de normas éticas por parte de funcionarios electos.
Bill Clinton registró al menos 16 viajes en el avión privado de Epstein y aparece en fotografías junto a mujeres en un jacuzzi y con Maxwell, según archivos divulgados por el Departamento de Justicia. Sin embargo, nunca ha enfrentado cargos relacionados y su equipo ha reiterado que cortó todo vínculo antes del arresto federal de Epstein en 2019, sin conocimiento de sus crímenes. Hillary Clinton ha sostenido públicamente que nunca conoció al financista.
Sobrevivientes de Epstein y sus abogados valoraron la comparecencia. Jennifer Plotkin, abogada de varias víctimas, señaló a CNN: “Nadie debería estar por encima de la ley. Si te entregan una citación válida, debes cumplirla”. Otras voces insistieron en que la cooperación no implica culpabilidad, pero subrayaron la necesidad de transparencia, especialmente por parte del expresidente.
El proceso refleja un cambio en el panorama político: algunos demócratas, incluidos nueve miembros de la comisión que apoyaron la moción de desacato contra Bill Clinton, priorizaron la rendición de cuentas a las víctimas por encima de lealtades partidistas. La representante Rashida Tlaib defendió: “Las sobrevivientes merecen transparencia y justicia”.
Los Clinton habían resistido inicialmente la citación, calificándola de maniobra republicana para desviar la atención del presidente Donald Trump, e incluso impulsaron una campaña pública contra Comer. Finalmente cedieron ante la escalada del desacato.
Demócratas como el representante Robert Garcia anticipan preguntas sobre posibles vínculos de Epstein con inteligencia extranjera, área en la que consideran que Bill Clinton podría aportar perspectiva única. Otros ven la citación a Hillary como motivada políticamente.
La investigación bipartidista continúa abierta y sobrevivientes han advertido que el foco no debe limitarse a los Clinton, sino extenderse al conjunto de figuras vinculadas al caso.
(Fuente: CNÑ)
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