James Hetfield, vocalista y guitarrista de Metallica, concibió inicialmente esa imagen para ilustrar el tema de adicción y manipulación que atraviesa la canción titular del icónico álbum de 1986. Sin embargo, el mánager de la banda, Peter Mensch, urgió al grupo a reconsiderar el concepto por considerarlo demasiado explícito y potencialmente problemático.
En su lugar, Mensch propuso la idea que finalmente se adoptó: un campo de cruces blancas al estilo del cementerio americano de Normandía (Francia), con hilos que las convierten en marionetas manipuladas por unas manos desde un cielo rojo sangre. Esta versión, pintada por el artista Don Brautigam, resultó mucho más simbólica y se integró perfectamente en los espectáculos en vivo de la banda.
El detalle de la propuesta original de Hetfield quedó documentado en el libro Metallica: Back to the Front – A Fully Authorized Visual History of the Master of Puppets Album and Tour (2016), donde también se menciona que las manos que mueven los hilos en el boceto inicial eran de aspecto femenino y se cambiaron por unas más masculinas en la versión definitiva.
Este 2026, cuando se cumplen 40 años del lanzamiento de Master of Puppets, el disco sigue siendo referente del thrash metal y su portada icónica continúa evocando control, muerte y manipulación, temas que resuenan incluso en referencias pop modernas como su aparición en Stranger Things.
(Fuente: MariskalRock)
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