En medio de la creciente presión del Gobierno de Trump, que incluye amenazas de cortar el suministro de petróleo y discursos sobre un posible cambio de régimen, el viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, reveló en exclusiva a CNN que La Habana está dispuesta a entablar un diálogo significativo con Estados Unidos.
Sin embargo, fue tajante al rechazar cualquier discusión sobre su sistema político:
“No estamos listos para discutir nuestro sistema constitucional, así como suponemos que Estados Unidos no está listo para discutir su sistema constitucional, su sistema político ni su realidad económica”.
Fernández de Cossío confirmó que han existido “algunos intercambios de mensajes” a altos niveles entre ambos gobiernos, aunque aclaró que no hay un diálogo bilateral formal establecido aún. Rechazó categóricamente que Cuba represente una amenaza para EE.UU.:
“Cuba no representa ninguna amenaza para Estados Unidos. No es agresiva contra Estados Unidos. No es hostil. No alberga terrorismo ni patrocina el terrorismo”.
El funcionario criticó duramente la campaña de sanciones y presión económica de Washington, que ha agravado la crisis energética en la isla: apagones constantes, largas filas en gasolineras y escasez de combustible. Atribuyó gran parte del problema a las medidas coercitivas estadounidenses —que calificó como “equivalentes a una guerra económica”— y advirtió que Cuba podría verse obligada a implementar medidas de austeridad y sacrificios para racionar el combustible restante.
El contexto es tenso tras eventos clave:
• La interrupción de envíos de petróleo desde Venezuela después de la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses en enero.
• Amenazas de aranceles a países que exporten crudo a Cuba (incluyendo México, que confirmó que sus contratos siguen vigentes pero busca alternativas).
• Declaraciones del secretario de Estado Marco Rubio, quien dijo que a EE.UU. “le encantaría ver” un cambio de régimen en Cuba.
• Afirmaciones de Trump de que Cuba podría evitar un corte total si llega a “un acuerdo”, posiblemente incluyendo la devolución de propiedades confiscadas tras la Revolución de 1959.
A pesar de todo, el viceministro abrió la puerta a la cooperación en temas de interés mutuo, como la lucha contra el narcotráfico:
“Si Estados Unidos quiere cooperación en la lucha contra el narcotráfico, Cuba puede ayudar. Hemos ayudado en el pasado y podemos seguir ayudando con el tráfico que ocurre dentro de la región”.
En las últimas semanas, Cuba ha intensificado ejercicios militares y preparativos ante posibles acciones similares a la de Venezuela, mientras la Embajada de EE.UU. en La Habana emitió alertas a sus ciudadanos sobre la crisis energética y posibles protestas.
—Fuente:CNN En Español—
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