El Gobierno mantiene 12 procesos de paz con grupos armados ilegales, pero indicadores clave de seguridad y narcotráfico muestran deterioro en los últimos años.
La política de “paz total” busca negociar con múltiples estructuras criminales, pero críticos señalan que ha generado incentivos para que estos grupos se fortalezcan territorialmente.
Narcotráfico en expansión
La producción potencial de cocaína alcanzó las 3.001 toneladas métricas en 2024, según estimaciones preliminares de la UNODC que el Gobierno revisa metodológicamente. Esta cifra representa un incremento respecto a las 2.664 toneladas de 2023.
Los cultivos de coca se estabilizaron alrededor de las 253.000-262.000 hectáreas en años recientes. La erradicación manual forzada cayó drásticamente:
- 68.893 hectáreas en 2022
- 20.323 en 2023
- 9.403 en 2024
Con solo 6.383 hectáreas erradicadas hasta octubre de 2025.
Aunque las incautaciones de cocaína aumentaron a récord (829 toneladas en 2025 hasta la fecha), representan apenas cerca del 30% de la producción estimada.
Violencia persistente
Pese a los diálogos, persisten indicadores alarmantes:
- Actos de terrorismo → aumentaron de 1.082 a 1.271 (17%).
- Secuestros → subieron significativamente, con reportes de incrementos entre 17% y más de 50% en víctimas en periodos comparados.
- Desplazamiento forzado → creció 71%, afectando a 89.091 personas hasta diciembre (cifra no vista desde 1997).
- Controles territoriales ilegales → pasaron de 36 a 67 casos (86% más).
De los 12 procesos de paz, solo seis permanecen activos, mientras otros están suspendidos o estancados. Grupos armados organizados reclutaron 3.320 miembros entre finales de 2024 y julio de 2025, elevando su fuerza total a más de 25.000 integrantes.
Algunos avances incluyen reducciones en hurtos a personas (7%), comercio (36%) y residencias (15%), así como mayor intervención contra minería ilegal.
Fuente: El Colombiano.
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