Alerta por posible llegada de El Niño en Colombia

Colombia se encuentra en fase de preparación ante la posible llegada del fenómeno climático de El Niño durante el año 2026, luego de que autoridades ambientales confirmaran un aumento significativo en las probabilidades de su desarrollo en los próximos meses.

De acuerdo con el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) y el Ministerio de Ambiente, existe una probabilidad del 61 % de que el fenómeno comience a manifestarse entre mayo y julio. Este porcentaje, según los análisis técnicos, podría incrementarse progresivamente hasta superar el 90 % hacia el segundo semestre del año, especialmente entre septiembre y diciembre.  

Ante este panorama, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) emitió la Circular 028 del 16 de abril de 2026, mediante la cual se establecen lineamientos de preparación y alistamiento dirigidos a autoridades territoriales, organismos de control y entidades del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo. El objetivo principal es anticipar los posibles efectos del fenómeno y reducir su impacto en el país.  

Entre las principales preocupaciones de las autoridades se encuentran el desabastecimiento hídrico, el incremento de incendios forestales y las afectaciones en sectores como la agricultura y la energía. El Ideam ha advertido que, en la mayor parte del territorio nacional, El Niño suele generar una disminución de las lluvias acompañada de un aumento de las temperaturas, aunque sus efectos pueden variar dependiendo de la región.  

Expertos también han señalado que el fenómeno podría alterar de manera significativa las condiciones climáticas habituales del país. Las regiones Caribe, Andina y Pacífica serían algunas de las más impactadas por la reducción de precipitaciones, lo que podría traducirse en sequías prolongadas y presión sobre los sistemas de abastecimiento de agua.  

Además, los modelos climáticos internacionales coinciden en que el calentamiento sostenido del océano Pacífico ecuatorial es una señal clara de la posible transición hacia condiciones de El Niño en los próximos meses. Este comportamiento ya está siendo monitoreado de forma permanente por las autoridades ambientales, que han reiterado la importancia de la prevención y la planificación anticipada.  

En ese sentido, el Gobierno nacional y las entidades territoriales han sido instadas a fortalecer sus planes de contingencia, garantizar reservas de agua, promover el uso eficiente de los recursos y adelantar campañas de sensibilización ciudadana.

La eventual llegada de El Niño en 2026 se perfila como un desafío climático de gran magnitud, por lo que las autoridades insisten en la necesidad de actuar con anticipación para mitigar sus efectos y proteger a las comunidades más vulnerables.

Fuente: Noticias Caracol

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