Más de seiscientos privados de libertad permanecen aislados en el Centro de Atención Institucional San José, en San Sebastián, Costa Rica, debido a un brote de varicela.
La medida sanitaria comenzó el diecinueve de agosto y afectó a dos módulos del centro penitenciario. Sin embargo, la aparición de un nuevo caso obligó a las autoridades a prolongar el aislamiento durante veinte días más en uno de los sectores.
Como parte de las restricciones, se mantiene suspendido el ingreso de visitas. La decisión generó malestar entre algunos reclusos, situación que derivó en incidentes con la Policía Penitenciaria.
Las autoridades informaron que varias personas fueron retiradas del módulo y trasladadas al Complejo de Occidente para su reubicación. No se reportaron personas heridas ni funcionarios que requirieran atención médica.
Según el Ministerio de Justicia y Paz, la situación quedó bajo control y continúan las medidas sanitarias para contener la propagación de la enfermedad.
Fuente: La Nación.
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