Tianjin, China – 1 de septiembre de 2025. En la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (SCO) celebrada en Tianjin, el presidente chino Xi Jinping y su homólogo ruso, Vladimir Putin, exhibieron su estrecha alianza, criticando implícitamente a Estados Unidos y su política de “prácticas intimidatorias”. Xi abogó por un orden mundial más equitativo, rechazando la imposición de reglas por parte de unos pocos países y promoviendo un sistema de gobernanza global que dé mayor voz a los países en desarrollo.
Durante el evento, al que asistieron líderes como el primer ministro indio Narendra Modi y el presidente turco Recep Tayyip Erdoğan, Xi anunció una inversión de 2.000 millones de yuanes (US$280 millones) en subvenciones para los estados miembros de la SCO y 10.000 millones de yuanes (US$1.400 millones) en préstamos para los próximos tres años. Además, presentó su nueva Iniciativa de Gobernanza Global, una continuación de sus propuestas previas sobre seguridad, desarrollo y civilización, como alternativa al orden mundial liderado por Occidente.
Por su parte, Putin destacó la SCO como la base de un “nuevo sistema” de seguridad en Eurasia, criticando los modelos “eurocéntricos” y defendiendo un enfoque que no sacrifique la seguridad de unos países por otros. También reiteró su narrativa sobre la guerra en Ucrania, atribuyéndola a un “golpe de Estado apoyado por Occidente” y elogiando los esfuerzos de China e India para mediar en el conflicto.
La cumbre resaltó la sólida relación entre Xi y Putin, quienes se mostraron relajados y sonrientes en un banquete de bienvenida. El encuentro también marcó el primer contacto de Putin con líderes globales tras su reunión con Donald Trump en Alaska, donde discutieron posibles vías para la paz en Ucrania. Modi, por su parte, mantuvo conversaciones con ambos líderes, subrayando la cooperación entre India, China y Rusia, en un contexto de tensiones comerciales con EE.UU. tras los aranceles impuestos por Trump.
La SCO, que incluye a países como Irán, Pakistán y Belarús, se consolida como una plataforma clave para contrarrestar la influencia occidental, mientras China y Rusia buscan reequilibrar el poder global. La cumbre, descrita como la más grande de su historia, culminará con un desfile militar en Beijing al que asistirán líderes como Kim Jong Un.
—Fuente:CNN Español—
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