La psicóloga Katherine Easton, de la Universidad de Sheffield (Reino Unido), alerta sobre los posibles efectos negativos del consumo excesivo de videos cortos en plataformas como TikTok, Instagram Reels, Douyin y YouTube Shorts, especialmente en niños y adolescentes.
Según Easton, en un análisis publicado en The Conversation y reseñado por RT, estos clips de 15 a 90 segundos están diseñados para mantener la atención constante mediante novedad y recompensas inmediatas, lo que activa respuestas dopaminérgicas en el cerebro. Esto podría debilitar el autocontrol, reducir la capacidad de concentración sostenida y fomentar patrones de uso compulsivo.
Los impactos van más allá del tiempo dedicado: incluyen alteraciones en el sueño, cambios en el estado de ánimo y dificultades para tareas que requieren esfuerzo prolongado. Los niños resultan particularmente vulnerables, ya que sus habilidades de autorregulación emocional e identidad aún se desarrollan, exponiéndolos a contenidos descontextualizados, violentos o inapropiados sin filtros adecuados.
Además, jóvenes con ansiedad, TDAH o problemas de atención podrían ver intensificados sus síntomas en un ciclo vicioso, afectando la tolerancia al aburrimiento, la regulación emocional y la capacidad de reflexión profunda.
Ante esto, la experta resalta avances como iniciativas de alfabetización digital, restricciones escolares a dispositivos y demandas de mayor seguridad en plataformas (verificación de edad y transparencia algorítmica). Para las familias, recomienda horarios de desconexión, evitar dispositivos en dormitorios nocturnos y promover actividades offline para un equilibrio saludable.
(Fuente: RT)
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