Uruguay, el pionero laico de América Latina: por qué “eliminó” la Semana Santa hace más de un siglo

En un continente donde la tradición católica marca fuertemente el calendario, Uruguay se erige como la excepción regional: desde 1919, no celebra oficialmente la Semana Santa, sino la Semana de Turismo. Este cambio no fue un capricho simbólico, sino el corolario de un profundo proceso de secularización del Estado que consolidó al país como uno de los más laicos y progresistas de la región.0

La transformación se remonta a la Constitución de 1919, que consagró la separación absoluta entre Iglesia y Estado. Ese mismo año, mediante la Ley N° 6997 del 23 de octubre, se reorganizó el calendario de feriados oficiales y se eliminaron las denominaciones religiosas. La Semana Santa pasó a llamarse Semana de Turismo; la Navidad, Día de la Familia; el Día de Reyes, Día de los Niños; y el Día de la Virgen, Día de las Playas. El objetivo era claro: garantizar la libertad de culto sin que el Estado patrocinara ninguna religión, considerando las prácticas religiosas como expresiones folclóricas o “reminiscencias atávicas y supersticiosas” en una sociedad que avanzaba hacia el modernismo.0

Este proceso no surgió de la noche a la mañana. Desde finales del siglo XIX, bajo la influencia del batllismo —liderado por José Batlle y Ordóñez—, Uruguay impulsó reformas que incluyeron la secularización de cementerios, la creación de un registro civil laico y la prohibición de la instrucción religiosa en escuelas públicas (1909). La Constitución de 1919 fue el broche de oro de esa agenda estatista y modernizadora. Hoy, los uruguayos aprovechan esos días para el descanso familiar, el turismo interno y celebraciones populares como la Semana Criolla en Montevideo (con jinetes y caballos, aunque criticada por activistas animalistas) o la Semana de la Cerveza en Paysandú, con gastronomía y artesanías.0

Otros países que tampoco la celebran oficialmente

Uruguay no es el único caso mundial, aunque sí el único en América Latina que eliminó la denominación religiosa por decreto estatal. En otras naciones, la ausencia de Semana Santa como feriado oficial responde principalmente a la predominancia de otras religiones o a políticas laicas/ateas:

  • Japón, Corea del Sur y China: El cristianismo es minoritario; predominan el budismo, el sintoísmo o una orientación estatal atea.
  • Mongolia: Mayoría budista.
  • Uzbekistán y Kazajistán: Población mayoritariamente musulmana.
  • Vietnam: No hay celebraciones religiosas oficiales de este tipo.
  • Ghana: Aunque existe libertad de culto, las observancias católicas son escasas.0

En contraste, países como México o Estados Unidos mantienen un carácter laico federal y no reconocen la Semana Santa como feriado nacional, aunque sí permiten celebraciones privadas o estatales.

Un modelo de laicidad que sigue vigente

Más de un siglo después, la decisión uruguaya sigue generando debate y admiración. Para unos, representa un avance hacia una sociedad libre de “ataduras religiosas”; para otros, una pérdida de tradiciones culturales profundas. Lo indiscutible es que convirtió a Uruguay en un referente de secularismo en la región: el Estado no sostiene religión alguna, pero respeta todas.

Fuentes:El Espectador

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