Un relato desgarrador se suma a la tragedia que enluta a Antioquia tras el accidente de un bus escolar que dejó 17 personas muertas —16 estudiantes y el conductor— y más de 20 heridos en la vía que conecta Segovia y Remedios.
El siniestro ocurrió en la madrugada del domingo 14 de diciembre, cuando un grupo de 34 jóvenes de grado 11 del Liceo Antioqueño de Bello, que regresaban de una excursión por su graduación en Tolú y Coveñas, perdió el control del vehículo y cayó por un precipicio en el sector conocido como El Chispero.
Uno de los estudiantes que logró sobrevivir ofreció un testimonio escalofriante sobre los instantes del impacto. Según su relato, “yo venía dormido y, de un momento a otro, sentí los gritos y desde ahí no recuerdo nada”, refiriéndose a cuando el bus se desplomó y sus compañeros perecieron.
El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, se trasladó al Hospital San Vicente de Paúl de Remedios, donde se encuentran varios de los heridos, y confirmó que las autoridades trabajan para asegurar la atención médica y el acompañamiento psicosocial a los afectados. Tres de los lesionados se encuentran en estado grave y han sido remitidos a centros hospitalarios de Medellín.
En medio del dolor, la comunidad educativa y las familias de las víctimas han rendido homenaje a los jóvenes fallecidos, mientras que el presidente Gustavo Petro lamentó públicamente el hecho y expresó su solidaridad con los allegados de los estudiantes y el conductor.
La investigación sobre las causas del accidente continúa bajo responsabilidad de las autoridades competentes, mientras que los cuerpos de los fallecidos han sido trasladados a Medicina Legal en Medellín para los respectivos procedimientos.
La tragedia ha generado una profunda consternación en todo el país y reabre el debate sobre la seguridad de los viajes estudiantiles y el transporte terrestre en las principales vías nacionales.
—Fuente:Revista Semana—
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