Tom Homan anuncia el fin de la Operación Metro Surge en Minnesota tras protestas y dos muertes

El “zar de la frontera” de la Casa Blanca, Tom Homan, declaró este jueves el fin de la masiva ofensiva inmigratoria en Minnesota, conocida como Operación Metro Surge, que generó miles de arrestos, protestas masivas y la muerte de dos ciudadanos estadounidenses a manos de agentes federales.

“Propuse, y el presidente Trump ha aceptado, que esta operación de aumento de agentes concluya”, afirmó Homan en una conferencia de prensa en Minneapolis. Indicó que una reducción significativa de personal ya está en marcha esta semana y continuará la próxima, dejando solo un pequeño grupo de agentes para cerrar la operación, transferir el control a la oficina local de ICE y monitorear la disminución de “agitadores”.

La operación, lanzada en diciembre de 2025, desplegó hasta cerca de 3.000 agentes de ICE y la Patrulla Fronteriza en las Ciudades Gemelas y otras áreas del estado. Homan asumió el mando a finales de enero tras la indignación por los tiroteos mortales: el 7 de enero, una agente de ICE mató a Renee Good (ciudadana estadounidense de 37 años, madre de tres hijos) en un incidente controvertido; y el 24 de enero, agentes de la Patrulla Fronteriza mataron a Alex Pretti, un enfermero de cuidados intensivos también ciudadano estadounidense, durante protestas.

Homan calificó la operación como un “éxito” que ha dejado a Minnesota “más seguro”, destacando más de 4.000 arrestos (aunque no precisó cuántos correspondían a “amenazas a la seguridad pública” como violadores, asesinos o abusadores). Afirmó que se priorizaron objetivos delictivos y que se mejoró la coordinación con autoridades estatales y locales tras reuniones con el gobernador Tim Walz, el alcalde Jacob Frey y el fiscal general Keith Ellison.

A pesar de las diferencias, Homan insistió en que comparten el objetivo de “garantizar la seguridad pública” y rechazó que Minnesota siga siendo un “estado santuario para delincuentes”. Reiteró “tolerancia cero” a la resistencia contra agentes federales —más de 200 arrestos por violar el estatuto USC § 111— y advirtió que agredir o interferir con un agente es un delito federal con “consecuencias trágicas”. “No queremos ver más derramamiento de sangre”, enfatizó.

Sin embargo, Homan aclaró que la política de deportaciones masivas continúa en todo el país: “El presidente Trump prometió deportaciones masivas, y eso es lo que este país va a recibir”. Los inmigrantes indocumentados sin antecedentes penales siguen siendo objetivo, aunque se enfocan en identificar historiales y amenazas.

Por su parte, el fiscal general Ellison y el comisionado penitenciario Paul Schnell criticaron duramente la operación en una audiencia senatorial, argumentando que aumentó la delincuencia violenta, generó temor en la comunidad, afectó negocios y complicó el trabajo policial por la “desinformación” federal. Ellison cuestionó las justificaciones del gobierno y pidió reformas, mientras Schnell rechazó la narrativa de que Minneapolis es un “santuario sin ley”.

El anuncio llega tras semanas de tensión, con Trump alternando entre promesas de “reducir la tensión” y amenazas a funcionarios locales. Homan permanecerá en Minnesota supervisando la retirada.

La Operación Metro Surge concluye, pero la aplicación estricta de las leyes migratorias persiste. ¿Marca esto un cambio en la estrategia de Trump o solo una pausa temporal? La controversia en Minnesota deja heridas abiertas en todo el país.

—Fuente:CNN En Español—

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