(CNN) — El presidente Donald Trump anunció este sábado que Estados Unidos tomará el control de las vastas reservas de petróleo de Venezuela y que empresas estadounidenses invertirán miles de millones de dólares en la reconstrucción de la industria petrolera del país, devastada por años de mala gestión y sanciones.
Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, con aproximadamente 303.000 millones de barriles, según datos de la Administración de Información Energética de EE.UU. (EIA). Esto representa cerca de una quinta parte de las reservas globales. Sin embargo, la producción actual es mínima: alrededor de un millón de barriles diarios, apenas el 0,8% de la oferta mundial.
Trump, en una conferencia de prensa desde Mar-a-Lago, declaró: “Vamos a hacer que nuestras grandes compañías petroleras de Estados Unidos —las más grandes del mundo— entren, inviertan miles de millones de dólares, arreglen la infraestructura gravemente dañada y comiencen a generar dinero para el país”. Agregó que EE.UU. administrará temporalmente el gobierno venezolano tras la captura de Nicolás Maduro y una serie de ataques militares en Caracas, incluyendo explosiones en el complejo militar Fuerte Tiuna.
La operación, que incluyó la detención de Maduro y su esposa Cilia Flores —quienes fueron trasladados al buque USS Iwo Jima y posteriormente a Nueva York para enfrentar cargos—, podría marcar un punto de inflexión histórico para el mercado petrolero.
El potencial del crudo venezolano
El petróleo venezolano es pesado y ácido, ideal para producir diésel, asfalto y combustibles industriales, productos que escasean globalmente. Muchas refinerías estadounidenses están diseñadas para procesar este tipo de crudo, lo que podría beneficiar directamente a la economía de EE.UU.
Antes del régimen chavista, Venezuela producía hasta 3,5 millones de barriles diarios. Bajo Maduro, la producción cayó a menos de la mitad debido a la falta de mantenimiento, corrupción y sanciones. La estatal PDVSA estima que modernizar la infraestructura costaría unos 58.000 millones de dólares.
Analistas como Phil Flynn, de Price Futures Group, ven potencial: “Esto podría cambiar las reglas del juego para el mercado global si las empresas estadounidenses reconstruyen la industria sin contratiempos”.
Impacto en los precios del petróleo y la gasolina
Los mercados petroleros están cerrados los fines de semana, por lo que el efecto inmediato es incierto. Recientemente, el crudo estadounidense rondaba los 57 dólares por barril, tras un breve pico por encima de los 60 dólares durante confiscaciones de cargamentos venezolanos.
Expertos coinciden en que el impacto inicial será moderado:
- Bob McNally, de Rapidan Energy Group, prevé efectos “moderados” a menos que haya disturbios generalizados.
- Helima Croft, de RBC Capital Markets, indica que todo depende de la rapidez en restaurar la producción, aunque históricamente los cambios de régimen han sido complejos.
A largo plazo, un aumento en la oferta venezolana podría ayudar a mantener precios bajos, contrarrestando el exceso global actual impulsado por la OPEP. Sin embargo, restaurar niveles máximos podría tomar años o décadas.
“Venezuela puede ser un factor determinante, pero no en los próximos 5 a 10 años”, advirtió McNally.
Trump calificó el negocio petrolero venezolano bajo Maduro como “un fracaso total” y prometió una “operación magistral” para revitalizarlo.
Esta historia se actualiza con nueva información. Matt Egan reporta desde Nueva York para CNN Business.
—Fuente:CNN En Español—
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