Osos polares de Svalbard se vuelven más gordos pese al deshielo ártico

Los osos polares del archipiélago noruego de Svalbard, en el mar de Barents (Ártico), están desafiando las expectativas científicas: se han vuelto más gordos y saludables en las últimas dos décadas, a pesar de una rápida pérdida de hielo marino provocada por la crisis climática.

Según un estudio publicado en la revista Scientific Reports (30 de enero de 2026), investigadores analizaron 1.188 registros de medidas corporales de 770 osos polares adultos entre 1992 y 2019. Durante este periodo de 27 años, el número de días sin hielo en la región aumentó en aproximadamente 100 días (alrededor de 4 días por año), una de las tasas de deshielo más aceleradas del Ártico.

Contrario a lo esperado —que los osos se adelgazarían por la menor disponibilidad de hielo para cazar focas—, tras una disminución inicial en su condición corporal entre 1995 y 2000, los animales mejoraron notablemente su estado físico a partir del año 2000. Sus reservas de grasa aumentaron, incluso en una zona donde el hielo marino se reduce más del doble de rápido que en otros hábitats de osos polares.

Jon Aars, genetista de poblaciones e investigador principal del Instituto Polar Noruego y autor principal del estudio, explicó a CNN: “La explicación más probable es que los osos polares en Svalbard han podido compensar el acceso reducido al hielo marino aprovechando oportunidades alternativas de alimentación y mostrando una considerable flexibilidad ecológica”. Entre estas fuentes alternativas destacan renos, huevos de aves, cadáveres de morsas y focas comunes. Se observa que un número creciente de osos pasa más tiempo en tierra durante el verano, saqueando nidos de aves en el oeste de Svalbard, y más hembras adultas en el este se concentran en áreas con colonias de aves.

Sin embargo, los expertos son cautelosos y enfatizan que esta aparente resiliencia es temporal y local. “Es importante destacar que mantener la condición corporal no significa que la pérdida de hielo marino no tenga efecto”, advirtió Aars. “Más bien, sugiere que los osos de Svalbard han podido, hasta ahora, amortiguar algunos de los costos energéticos asociados con la reducción del hielo. Esta capacidad de amortiguación puede depender de condiciones locales que no existen en otras partes del Ártico y puede no persistir si la pérdida de hielo marino continúa o se acelera”.

El estudio no evaluó otros indicadores poblacionales clave, como el tamaño total de la población, tasas de reproducción, supervivencia de crías o viabilidad a largo plazo. “Una buena condición corporal no necesariamente se traduce en reproducción estable, supervivencia de crías o viabilidad poblacional a largo plazo”, agregó Aars. “Otros procesos demográficos pueden ya estar siendo afectados negativamente por la pérdida de hielo marino, incluso si la condición corporal parece mantenerse”.

John Whiteman, investigador científico principal de Polar Bears International (quien no participó en el estudio), coincidió: “La condición corporal es solo una pieza del rompecabezas” y subrayó la necesidad de monitoreo continuo a largo plazo. Aunque los resultados ofrecen una ventana positiva a corto plazo, “el panorama para la conservación sigue siendo claro: los osos polares necesitan hielo marino, que está desapareciendo debido a la crisis climática”.

Este hallazgo ilustra la variabilidad regional en los impactos del cambio climático y resalta la complejidad de las respuestas ecológicas, pero no altera la conclusión general de que el calentamiento global representa una amenaza grave para la especie en la mayoría de sus hábitats.

—Fuente:CNN En Español—

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