Opinión: La irresponsabilidad vial que sangra al sistema de salud

Los datos del RUNT, cerrados a finales de 2025, revelan un panorama alarmante: de 13.528.164 motocicletas matriculadas en el país, 7.844.960 (equivalente al 57%) no cuentan con SOAT al día. En el caso de los automóviles, la evasión alcanza el 47%, con 2.051.641 vehículos de un total de 7.585.011 sin la cobertura obligatoria.

Esta situación representa un retroceso parcial respecto a 2024, cuando la Superintendencia de Transporte reportaba un incumplimiento del 78% en motos y solo 22% en otros vehículos. Aunque la tasa en motocicletas ha bajado, el aumento en carros evidencia que la cultura de cumplimiento no avanza de manera uniforme.

El parque automotor colombiano cerró 2025 con 21.345.925 vehículos activos, de los cuales las motos representan el 63%, consolidando su dominio como el medio de transporte más utilizado y, paradójicamente, el más expuesto a la informalidad aseguradora. Paralelamente, la evasión de la revisión técnico-mecánica alcanza el 56% del total (10.036.753 de 18.066.740 vehículos obligados), lo que agrava el riesgo de accidentalidad.

Las cifras de la Federación de Aseguradores de Colombia (Fasecolda) para 2025 muestran que las aseguradoras pagaron $2,78 billones en reclamaciones por accidentes de tránsito, un incremento del 9% frente al año anterior. De ese monto, el 86% ($2,4 billones) se destinó directamente a clínicas y hospitales, beneficiando a 2.145 IPS y atendiendo a más de 851.000 víctimas. Además, el SOAT transfirió $2,5 billones a la ADRES para financiar atención a víctimas de vehículos no asegurados o no identificados, y cerca de $123.000 millones a la Agencia Nacional de Seguridad Vial para prevención.

Este flujo millonario demuestra que el sistema de salud termina subsidiando la irresponsabilidad de una minoría que evade el pago del SOAT, mientras los conductores cumplidos financian indirectamente la cobertura de quienes no pagan. La evasión no solo genera inequidad, sino que debilita la sostenibilidad del mecanismo y pone en riesgo la atención oportuna a las víctimas reales.

En paralelo, el informe del RUNT destaca avances en la transición energética durante 2025: las matrículas iniciales de vehículos eléctricos crecieron 88% (21.301 unidades) y las de híbridos 57% (66.994), aunque la gasolina sigue liderando con más de 1,25 millones de nuevas inscripciones.

La alta accidentalidad vial, donde las motos concentran la mayoría de víctimas fatales y lesionadas, exige medidas más drásticas: mayor control en vía, campañas masivas de concientización, facilidades de pago digital y sanciones efectivas que disuadan la evasión. De lo contrario, el SOAT continuará siendo un seguro para unos pocos pagadores que sostiene a muchos incumplidos, en detrimento de la seguridad colectiva y la equidad del sistema.

Fuente: La Opinión, basado en datos del RUNT y Fasecolda (4 de marzo de 2026).

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