La Catedral de San Patricio en Manhattan fue escenario esta mañana de la misa funeral pública por el legendario trombonista, compositor y arquitecto de la salsa urbana Willie Colón, fallecido el pasado 21 de febrero a los 75 años.
Mientras el féretro abandonaba el templo, el aire se llenó con el potente rugido de decenas de trombones —el instrumento que definió su carrera y su apodo de “El Malo”— interpretando “La Murga” y otros himnos clásicos de su repertorio, en un emotivo homenaje que resonó por la Quinta Avenida.
Familiares, amigos, músicos y miles de seguidores se congregaron para rendir tributo al pionero de la salsa neoyorquina, nominado al Grammy y responsable de discos icónicos como “Siembra” junto a Rubén Blades. El servicio religioso, transmitido en vivo, incluyó palabras de recordatorio sobre su legado como cantante, arreglista, productor y activista social.
El entierro se realizó de manera privada tras la ceremonia. Colón, nacido en el Bronx como William Anthony Colón Román, deja una huella imborrable en la música latina con más de 30 millones de discos vendidos y una influencia que marcó generaciones.
Gracias por tanto, Maestro.
Emisora Fusaonline