Un menor de 5 años, Liam Conejo Ramos, fue llevado por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) el martes en Columbia Heights, suburbio de Minneapolis, justo al regresar del preescolar junto a su padre, Adrian Alexander Conejo Arias.
La escena, capturada en imágenes que rápidamente se viralizaron, muestra al pequeño con abrigo de cuadros y gorro de conejo azul, siendo escoltado por funcionarios federales hacia una camioneta negra y posteriormente trasladado en avión hacia un centro de detención familiar en Texas.
Según el abogado de la familia, Mark Prokosch, los Conejo Ramos —originarios de Ecuador— ingresaron legalmente al país y solicitaron asilo en diciembre de 2024 en Texas, cumpliendo con todas las citas judiciales y sin representar riesgo de fuga ni amenaza a la seguridad. “No son inmigrantes ilegales”, enfatizó el letrado.
Por su parte, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) clasificó al padre como inmigrante indocumentado sujeto a orden de deportación. La agencia sostuvo que el padre “abandonó” al niño durante el operativo y que la madre, embarazada y dentro de la vivienda, rechazó hacerse cargo pese a múltiples intentos de los agentes por entregárselo. ICE negó categóricamente haber utilizado al menor como “carnada” y aseguró que los funcionarios lo atendieron comprándole comida de McDonald’s y reproduciendo su música favorita para calmarlo.
Testigos y autoridades escolares relataron un ambiente de tensión en la entrada de la casa: transeúntes y vecinos pidieron que no se llevaran al niño y ofrecieron hacerse cargo; la madre observó desde la ventana, pero el padre gritaba que no abriera la puerta. La presidenta de la junta escolar de Columbia Heights, Mary Granlund, confirmó que varios adultos manifestaron disposición para cuidar al menor.
El caso de Liam es el cuarto en dos semanas en las Escuelas Públicas de Columbia Heights: una estudiante de 17 años fue sacada de su auto camino a clases; otra adolescente de 17 años y su madre fueron detenidas en su apartamento; y una niña de 10 años permanece en un centro de detención en Texas desde hace dos semanas.
Durante una visita a Minneapolis, el vicepresidente J. D. Vance defendió la actuación: “¿Qué se supone que deben hacer los agentes? ¿Dejar que un niño de 5 años muera de frío?”. El político cuestionó la narrativa de arresto del menor y subrayó que el objetivo era detener al padre indocumentado.
Liam y su padre permanecen en el Centro Residencial Familiar del Sur de Texas en Dilley, instalación de ICE destinada a familias que ha recibido críticas por las condiciones y el impacto en menores.
(Fuente: CNN)
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