El exguitarrista de Megadeth, Marty Friedman, ha rememorado en una entrevista concedida a Guitar World su fallida prueba para incorporarse a la banda de Ozzy Osbourne a finales de los años 80, tras la salida de Jake E. Lee. Según el músico, a pesar de haber interpretado con solvencia las piezas requeridas, su imagen de “empollón de la guitarra” no encajaba con el perfil de estrella rockera salvaje que buscaba el Príncipe de las Tinieblas.
“Me sentí halagado de que me llevaran en avión para hacer la audición. Creo que toqué muy bien, pero mi imagen en ese momento era más la de un empollón de la guitarra que la de una estrella de rock fiestera. No tenía el aspecto de los tipos de la banda. Creo que Zakk Wylde fue absolutamente perfecto para Ozzy Osbourne, con más que suficiente nivel como guitarrista para respaldar su imagen salvaje”, explicó Friedman.
El virtuoso también repasó la intensa grabación de su debut en solitario, Dragon’s Kiss (1988), producido por Mike Varney tras descubrir su talento en Cacophony. Friedman describió aquella etapa como “brutal”: alternaba jornadas diurnas en su propio disco con sesiones nocturnas coproduciendo Perpetual Burn de Jason Becker, pasando entre 16 y 18 horas diarias en el estudio sin apenas tiempo para comer o dormir.
“A nivel sonoro, Dragon’s Kiss es irregular, tiene altibajos, pero me alegro de haber incluido ‘Forbidden City’. Creo que es una pieza musical muy bien lograda, a pesar de la poca experiencia que tenía en aquel momento”, añadió el guitarrista, quien rechazó siempre la etiqueta de “shredder” pese a su técnica virtuosa.
(Fuente: MariskalRock)
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